Ejercicio de lectura en torno a Canción del sobreviviente de Alfredo Rosenbaum por Alicia Silva Rey
Nota al margen
Como si leer
fuera un caminar al modo Basho -un cuerpo que avanza y mira y dice lo que ve-,
este ejercicio de lectura y otros que emprendo, se proponen como aproximaciones
al modo en que se producen los textos denominados críticos en la esperanza de
que sea un lector/a quien active sus correspondencias.
[ Ultrateléfono
: la memoria en donde ardía]
Ejercicio de lectura en torno a Canción del
sobreviviente, de Alfredo Rosenbaum.
Tengo un libro
entre manos. La claridad de su cuerpo es de roca volcánica y su fondo, abisal.
Registro
documental N°1
“lanzo la
palabra como un hueso/ falso/ que él regresará hasta mí/ desde otra patria/
eternamente”
Entre el perro y el
amo: Sueño del amo, p. 48.
[Alfredo
Rosenbaum, “Canción del sobreviviente”. Ciudad de Buenos Aires, Hilos
Editora, 2025].
Leída y
subrayada con lápiz, esta Canción, en su formato de libro, se me ha
desaparecido. La busqué de arriba a abajo. Ella continúa obstinadamente oculta.
No tomo este movimiento táctico de la Canción de Alfredo Rosenbaum sino como
una señal ligada al campo cuántico aleatoriamente compartido entre el libro y
yo.
Cuando una onda
de excitación del c.c. (campo cuántico) se manifiesta, conlleva una energía
poderosa de partículas.
Heme aquí, por
el momento, poblando la momentánea retracción física de la Canción del
sobreviviente con fantasías conjeturales.
*
Registro
documental N°2
Dice Carlos
Piera en uno de sus artículos llamado «La densidad»: «Cuando ya no somos
entorno, nos quedan las imágenes y sensaciones de ese entorno que hemos sido, y
también una certeza nueva: la de que nos hemos anulado en él. Es en este punto
en el que aparece la posibilidad de la poesía. De ese modo, el nombre exacto de
lo que se ha producido incluye mi desaparición».
[Francisco Layna
Ranz, entrevistado por Esther Peña. S/D. En Facebook].
“Cierta alegría
/ de ver pasar mi cadáver / y seguir vivo. // Un niño cruza el umbral / y en
esa levedad cree que nada sucedió. // Sin embargo el muerto pasa / y sigue acá
:/algo de él baila cerca de mí. / Marioneta de óxido sobre mi cara/saludando al
pasar con deteriorada aleta. Rechinando. // Me zambullo en esa oscuridad. El
teléfono / insiste como un padre que presiona/con la sutileza de un bote a la
deriva. // Mi cuerpo. Mariposas negras. / Sobrevuelo de gaviota oscurecida. //-
Oh, padre río, no arrastres la levedad de mis palabras”.
De Poema 7,
p.20, EN LOS REFLEJOS DEL AGUA LEVE (fragmento)
Lo que cantaría,
estaría cantando en esta Canción sería, acaso, la multivocidad de un yo o
sucesivos concomitantes yoes: la niña, un niño, el muerto, un zapato, niños, el
cadáver, Niño envuelto, los peces solitarios, Pez tonto, elefante negro, perro,
el cuerpo, el hospital (“yo restauro lentamente / las partes abiertas en la
carne”), la ciudad, pasos de hombre sobre un puente, el puente, el hombre el otro,
el valsecito.
Anoto: Deseo de
un objeto (ignorado, descuidado: inasible).
Anoto:
lo que dice YO,
en el poema: un lugar vacío para situar nuestra ignorancia. Una ignorancia
situada. Una ignorancia situada, finalmente, no sería otra cosa que presentificación
de aquello que es escrito por la Canción en quien la lee.
Anoto:
YO: una composición, un dispositivo poético
permitiendo al deseo encontrar su lugar; argucia presentada con suficiente
rigurosidad -con suficiente rugosidad-
como para que todos los deseos, o más exactamente, todas las cuestiones de la
relación del sujeto al deseo puedan proyectarse.
Anoto:
¿Como en el
Hamlet, de Lacan, “Canción del sobreviviente” sería la puesta en acto de
escritura de la tragedia de un deseo?
[Jacques Lacan.
Seminario 6 - El Deseo y su Interpretación.
Buenos Aires, Paidós, 2015].
*
Registro
documental N°3
Recuerdo que en
el Registro documental 1 vinculado al objeto libro “Canción del sobreviviente”,
se subraya su desaparición física momentánea.
No hace falta
que señale que finalmente el libro fue encontrado.
Dejo constancia:
el libro subraya su desaparición, apareciendo. Está aquí mismo, en mi lectura
incipiente.
Para acercarlo
un poco, voy a leerlo ahora en concomitancia con “En las aguas de la
desaparición, a la espera de nenúfares (fragmentos) de Claudio Martyniuk.
Si en el
Registro documental N° 1 hubo una desaparición no controlada de “Canción del
sobreviviente, el objeto libro, y, en el Registro documental N° 2 es asentada
la noción de un Yo sobreviviente (como si dijésemos: un fusilado que vive),
estaríamos contando sólo con la herramienta lábil de nuestra ignorancia.
Ignorancia situada en la persecución de una Canción cuya voz, la que pronuncia
YO, en el poema, se manifestaría, a pura pérdida, en el objeto final del deseo
de la enunciación.
En “Canción del
sobreviviente”, el poema se construye a ojos vista a partir de una serie de
desplazamientos mínimos, repeticiones con variación, palabras comunes sometidas
a presión. El texto da cuenta de su dinámica interna; la lengua se reacomoda
mientras escarba su limo dialectal.
“Zona de cruces.
Cementerio de agua.
Niños nadan por
el río
Jugando en esa
plaza
en el agua
turbia de esa plaza
y los timbres de
mi propio cuerpo enemigo
dejan de sonar
por un momento”.
Poema 12, p. 27
: EN LOS REFLEJOS DEL AGUA LEVE
*
Registro
documental 4
En este momento
tomo una decisión de lectura: amalgamar fragmentos de “La canción del
sobreviviente” de Rosenbaum con “En las aguas de la desaparición…” de
Martyniuk. Porque en este cruzaje creo
hallar la herida cicatricial de una memoria humana política poética en que
ambos sujetos de la enunciación- Rosenbaum, Martyniuk-, en la intemperie del
ser, DIALOGAN.
[Claudio
Martyniuk. En las aguas de la desaparición, a la espera de nenúfares:
Los restos de la
dictadura. Persistencias y transformaciones:
a 50 años del golpe de Estado de 1976. Colección Seminarios y Jornadas.
Instituto de Investigación Gino Germani. CABA.
UBA, 2026. Libro digital PDF (Seminarios y Jornadas)].
HERIDA
CICATRICIAL: Oratorio.
El agua esculpe
espectros. Desde ahí se proyecta la acción fantasma. Lábil emanación sin «yo»
que suspende lo propio. Subsisten restos, residuos, empequeñecidos, ínfimos.
Queda un río anestesiado, y moléculas de fracasos y desgracias. La memoria toma
otro curso, el archivo lo construye un algoritmo. –Martyniuk--
Juegan/en el sol
del mediodía/que huye. // Creen jugar /en ese sol que los transforma. //
Destello de lo que no fue /el nonato entre ellos / se divierte. //Alucinación
que el sol/produce en mí: niños jugando /en la plaza colmada de cadáveres/como
abono del no futuro. //Los niños corren. Su inocencia/borrosa y veloz/
entremezclado el nonato entre ellos. // Sube y baja la parva de cadáveres/como
en un río que jamás se detiene/delante de mi puerta. // Miniaturas de una luz
que me espanta/al mostrar mi cuerpo muerto/en el reflejo del agua leve.
--Rosenbaum— Poema 13, p. 28: EN LOS
REFLEJOS DEL AGUA LEVE
El río atraviesa
divisiones políticas. Escribir y borrar,
reescribir, borrar otra vez.
Toma de cuerpos.
Eso que hace agua a las palabras. Ensamblaje, imbricación, encabalgamiento,
amalgama, redes, rizoma, polifonía, disonancia, pliegues, derrame: los modos de
las presencias de la desaparición, como las presencias del río. El río no es
uno, pero no hay más que uno. --Martyniuk—
No me
toques/déjame nadar en el mar de lo insensible/no quiero sentir tu piel/no
quiero tener que recordarla/allá en la estepa/cuando regrese a morir// Ese es
el terror: no poder/ ya ni siquiera volver a donde soy / a donde no estoy/fuera
de lugar siempre fuera de lugar siempre / desconcertado y torpe /en este río
que no me pertenece. //Tropiezos / gigantismos del vacío /el Paraná se ensancha
y todo/lo roto lo desarticulado lo imposible de reconstruir/yace en la palma de
mi mano (…)
--Rosenbaum--
FUERA DEL PAISAJE, p. 41(fragmento).
Aguas con
restos, cenizas, calcio, sangre licuada. Aguas filtradas por plantas químicas y
políticas, con tuberías y documentos. Agua purificada por dispositivos, plantas
técnicas, instituciones políticas, prácticas, violencias. Sí, esos documentos
de cultura –derechos humanos, juicios y castigos–, también documentos de
barbarie, testimonios de genocidios y también medios de banalización, contienen
astillas que hieren. La purificación produce impurezas. Sí, némesis.
--Martyniuk—
(…) Este
travelling / esta especie de hospital de las memorias:/ una cama con una venda
entumecida / otra cama con lo que fue una piel furiosa / otra cama de sangre.
// Avanzo/como una enfermera / me espanto de las camas vacías: // aunque el
tajo en el vientre/haya dejado correr tanta sangre /aunque las camas vayan
quedando vacías /aunque esa extraña pila de basura/ produzca la irremediable
necesidad de gritar //silencio. --Rosenbaum-- FUERA DEL PAISAJE, p.
41(fragmento).
¿Qué podíamos
esperar? ¿Qué podemos esperar? Apenas un gesto. Un hombre azotando a un
caballo. Nietzsche, conmovido, abraza al viejo animal para que cese la
violencia. Un abrazo que dura hasta su colapso. Un gesto que se escinde de la
pasividad del espectador. Un gesto de atención, de empatía, de compasión, de
entrega. ¿Se podrá esperar compartir esa sensibilidad ante la violencia, ante
el dolor de los demás, de lo demás? ¿Qué espectro queda del «lazo social cuando
desaparece el compartir la pasión contra la violencia que impone la
aniquilación?
--Martyniuk—
Como esta fosa
que se abre que
se abreva que se abrevia
en mis huesos
en los huecos de
mis huesos
Fósiles todos
bailando ahora.
En la noche del
país
a pleno sol en
la noche
de este país un
valsecito
de huesos de
ecos violentos
criollos.
En la fosa
en la fosa
en la fosa común
¿Mis huesos?
¿Los huesos de
mis huesos?
¿En este hueco
fósil?
¿Ecos?
¿En la fisura
ósea que recuerda?
Nadie
nos llamamos
nadie nadie el
poco aire
nos envuelve
como una bolsa
apretada
Hueso apretado
detrás de la
capucha
en esa
fósil
respiración.
En el poco aire
en las fisuras
del aire.
Los pocos huesos
que nos devoraron.
--Rosenbaum—
FINAL. UN
VALSECITO (fragmentos).
*
Registro
documental 5
No he de
ponderar este texto, esta lírica. No soy capaz de hacerlo.
Diré, eso sí,
que perdí 5 veces ante mi vista el texto naciente que “Canción del
sobreviviente” me iba suscitando. Hice
ademanes desesperados por rescatar lo perdido. Lo que están leyendo es más una
confesión de imposibilidad que un ejercicio de lectura. Rastros propios de sobrevivencia
en la fosa
en la fosa
en la fosa común
la irremediable necesidad de
gritar
silencio
silencio
esta Canción.
(c)Alicia Silva Rey
Provincia de Buenos Aires
Bibliografía
Alfredo
Rosenbaum, “Canción del sobreviviente”. Ciudad de Buenos Aires, Hilos Editora,
2025.
Claudio
Martyniuk. En las aguas de la desaparición, a la espera de nenúfares:
Los restos de la
dictadura. Persistencias y transformaciones:
a 50 años del golpe de Estado de 1976. Colección Seminarios y Jornadas.
Instituto de Investigación Gino Germani. CABA.
UBA, 2026. Libro digital PDF (Seminarios y Jornadas).
Jacques Lacan.
Seminario 6 - El Deseo y su Interpretación.
Buenos Aires, Paidós, 2015.
Francisco Layna
Ranz, entrevistado por Esther Peña. S/D. En Facebook.
Ezpeleta
Provincia de Buenos Aires
Alicia Silva Rey nació en Quilmes, provincia de Buenos Aires, en 1950.
Publicó: La
solitudine (Bs. As., CILC, 2009), (circa), Buenos Aires, Años Luz, 2014, Partes
del campo (2015), Ediciones de la Eterna, Col. El carterista de Bresson, San
Miguel de Tucumán- Buenos Aires, La mujercita del espejo (editada por primera
vez en formato libro), Ediciones de la Eterna, Col. El carterista de Bresson,
San Miguel de Tucumán – Buenos Aires, 2015; Orillos, editado en papel y como E-Book por Barnacle Libros,
Buenos Aires, 2015 http://issuu.com/barnacle-book/docs/silvarey, El poder de
unos límites, Buenos Aires, Barnacle, 2019,
Moleskine, Buenos Aires, 2025.
“En las vísperas
del fin del verano”, Colección Poetas Argentinas, Biblioteca de las Grandes
Naciones, País Vasco, España, 2016. E-Book
http://www.calameo.com/books/004541853be8997637bf2
Sus poemas han sido traducidos parcialmente al coreano, al italiano y al portugués.
Reseñas
bibliográficas suyas sobre poesía argentina contemporánea, circulan por
distintos medios gráficos y digitales.

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