jueves, 20 de diciembre de 2018

Maryse Condé en Rinkeby por Javier Claure C.

Alexandra Pascalidou, Maryse Condé y Richard Philcox en la Biblioteca
de Rinkeby 


Maryse Condé con alumnos de Rinkeby 

Maryse Condé entrevistada por Televisión Sueca
alumnos del colegio de Rinkeby

(Estocolmo) Javier Claure C. 
La escritora guadalupeña Maryse Condé, ganadora del Premio de Literatura 2018, visitó la Biblioteca de Rinkeby el lunes 10 del mes en curso, el mismo día que se entrega, en Estocolmo, los Premios Nobel. Cabe recalcar que este Premio fue otorgado por la Nueva Academia, una flamante entidad creada por la escritora y periodista Alexandra Pascalidou de ascendencia griega. De esta manera se garantizó que este año exista un Premio de Literatura como alternativa al Nobel. La Academia Sueca, encargada de conceder el galardón literario más prestigioso del mundo, aplazó tal Premio hasta el próximo año, a raíz de un escándalo de abusos sexuales cometidos por el dramaturgo Jean-Clauude Arnault, hoy condenado a dos años de cárcel por violación. 
Así pues, Condé llegó a la Biblioteca a las diez de la mañana en silla de ruedas, vestida con ropa oscura, con un sombrero color café chocolate, lentes oscuros y en compañía de su esposo y traductor Richard Philcox. Se acomodaron en primera fila, acto seguido los alumnos del Colegio Askeby entraron en fila de dos en dos, vestidos de blanco y con velas en las manos, entonando canciones navideñas. Luego los estudiantes del Colegio de Rinkeby le dieron la bienvenida en diferentes idiomas. Ionesco Ionut-Catalin y Rania Hassoni fueron los maestros de ceremonia y dirigiéndose a la galardonada anunciaron: “Bienvenida a Suecia, a Estocolmo y a la Biblioteca de Rinkeby. Para nosotros es un honor compartir estos gratos momentos con usted. Hemos elaborado dos folletos, uno acerca del Premio Nobel y otro sobre su vida. Tenemos 14 años y estudiamos en el Colegio de Rinkeby. En Rinkeby viven 16000 personas y ese nombre significa guerrero. Rinkeby es un lugar muy antiguo, pero el Rinkeby moderno se inauguró, el 3 de noviembre de 1971. En este sector vive gente de todo el mundo: de África, de Asia, de Sudamérica y de otros países europeos. Existen desventajas y problemas en esta parte de Estocolmo. No obstante, somos alegres y nos sentimos bien”. 
Dieciséis estudiantes narraron episodios de la vida de Maryse Condé, quien sufrió en carne propia el racismo. Uno de ellos dijo por ejemplo: “Cuando usted vivía en París, los franceses la miraban con desprecio porque tenía hijos fuera del matrimonio. Además porque era negra. Usted ha vivido en muchos países y ha conocido a mucha gente. Y querían que se adapte al país acogedor, a su idioma, a costumbres y a estilos de vida, pero usted odiaba la palabra adaptación y no quería obedecer a terceras personas”. 
Al final del acto, la laureada de 81 años de edad, desde su asiento y emocionada pronunció lentamente un breve “mercy beaucoup” (muchas gracias). Después la llevaron a tomar una taza de té y a conversar con los estudiantes. La prensa sueca y extranjera también aprovechó esta oportunidad para interrogarla. Jasmine Elmi (Somalia) que formó parte del proyecto durante el otoño sueco, manifestó que ha sido una gran experiencia para ella porque visitó la Biblioteca Nobel, el Museo Nobel y el Ayuntamiento donde se lleva a cabo el banquete en honor a los Premios Nobel. Rania Hassoni (Irak) dijo estar contenta de haber conocido personalmente a Maryse Condé. Y acotó: “es una mujer valiente porque ha escrito sobre el racismo, la desigualdad y el colonialismo”. De la misma manera Ragda Elmasri (Líbano) dijo que ha aprendido mucho porque para elaborar los folletos ha tenido que leer sobre Maryse Condé, Alfred Nobel y los dos Premios Nobel de la Paz: Nadia Murad y Denis Mukwege. Mientras que Ionesco Ionut-Catalin (Rumanía) aseguró que el proyecto ha sido un éxito rotundo. Y añadió: “Me siento muy orgulloso de haber participado en esta tarea. Las encargadas del proyecto, Gunilla Lundgren y Lotta Silfverhielm, nos guiaron hasta llegar a buen puerto. 
Rinkeby se caracteriza por sus habitantes que son familias inmigrantes, por sus tiendas exóticas, restaurantes de diferentes países, pero también por sus conflictos sociales y por ser una región con alta cesantía. Pero a pesar de ciertos factores negativos que marcan a esta zona, no existe la pobreza que se explica en toda la extensión de esa palabra, porque Suecia es un Estado de bienestar y, por consiguiente, ha alcanzado altos niveles en el campo social.
En Rinkeby viven guerreros y guerreras que, día a día, van labrando su propio destino en medio de diferentes culturas, de solidaridad, de tolerancia y, sobre todo, en convivencia entre personas de distintas nacionalidades. 
A continuación transcribo dos poemas escritos por los estudiantes de Rinkeby  y que reflejan, de algún modo, lo mencionado arriba:

                   Rinkeby
Rinkeby 
es un lugar en el que vivo
es una parte de la ciudad
con un centro comercial
con un metro
y diversidad 
Rinkeby
es una parte de Estocolmo
en donde existe criminalidad,
cesantía y tiroteos
Rinkeby
con mi gente
en comunidad y seguridad
Rinkeby
mi casa.


                 Vida
Vida?
que es lo más importante?
la familia y los amigos
mi madre y mi fe
Vida?
lo más importante
son los sentimientos
la lealtad y la comunidad
sentirse seguro en la vida
y en el futuro.

Participantes en el proyecto para recibir a Maryse Condé, curso 8B, Colegio de Rinkeby:
Abukar, Sabirin Abdullahi 
Rania Hassoni
Ali hossam Al-Rubaye 
Mohammed Darag
Yunus Demirok
Ragda El Masri
Jasmine Elmi
Emirhan Erol
Ramla Hassan
Ionesco Ionut-Catalin
Adrian Issa
Cecilia Kelderas
Denys Klym
Evin Koyluoglu
Amina Matoussi
Salma Nasrudin  Hassan 

(c) Javier Claure C.
Estocolmo

Javier Claure C. es un escritor de origen boliviano radicado en Suecia
(c) fotos y texto Javier Claure C. 



sábado, 1 de diciembre de 2018

La poetisa uruguaya Ida Vitale recibió el Premio FIL 2018- Habló del exilio y su gratitud con México


(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

La 32ª edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, inició con la entrega a la poetisa uruguaya Ida Vitale de 95 años, integrante de la Generación del 45, el prestigioso Premio FIL en Lenguas Romances.
María Cristina García Cepeda, Secretaria de Cultura del gobierno federal, entregó el galardón y en su discurso aseguró que el reconocimiento a Ida Vitale “por su pasión por la escritura, que en sus lectores transformamos en universos habitables”, es también un homenaje a una tradición de acogida de nuestro país, la poeta estuvo en México alrededor de una década “para legarnos el rastro luminoso de su poesía”.
Posteriormente Ida agradecería a México, no sólo el galardón, sino darle la oportunidad de leer y escribir de manera generosa”.
La Secretaria de Cultura externó emotivamente: “Recibimos a Ida Vitale, escritora imprescindible, y le entregamos nuestro afecto y el merecido reconocimiento a su trayectoria, por el sonido de sus palabras, por engrandecer el idioma español, que se abre para sentir su voz poética”.
Ida evocó a dos personajes claves de la vida cultural mexicana; el Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz, “personaje universal que con un magisterio discretísimo y acogida generosa y magistral pero discreta, nunca afirmaba algo sin decir: ¿están de acuerdo?” Para Ida, Paz no solo fue un Maestro, sino un humano generoso y “gracias a él ame a México”.
Recordó también al recientemente fallecido Huberto Batis, de quien dijo: “fue un espléndido jefe y maestro de periodistas que me acogió con infinita paciencia”.
Comentó la galardonada que antes de llegar a tierras aztecas, México le dio a López Velarde que para ella fue una revelación. “López Velarde era un poeta que no tenía nada que ver con lo que yo había leído”. A mí antes de llegar a México como país generoso que me abrió las puertas, me llegó uno de sus productos más nobles: López Velarde y caí rendida ante él”
También se refirió a la importancia de las obras del Fondo de Cultura Económica (FCE) en su formación: “Toda la base de la enseñanza de los libros que debíamos leer, venía de México; perdón si omito otras editoriales pero el FCE era lo que llegaba y era la base de la biblioteca que necesitábamos”.
La poesía de Ida indaga en la alquimia del lenguaje y establece un encuentro entre una exacerbada percepción sensorial de raíz simbolista, siempre atenta al mundo natural. Hace un tiempo en una entrevista para un diario mexicano le preguntaron si ¿La poesía podría ser ese puente que nos une en medio de la desesperanza? Su respuesta: “Yo creo que sí. Por lo menos es una gran alegría cuando alguien repara en un poema”.
La escritora charrúa ha obtenido siete de los premios literarios más importantes en lengua española: 2009- Premio Octavio Paz; 2014- Premio Alfonso Reyes; 2015- Premio Reina Sofía; 2016- Premio García Lorca; 2017- Premio Max Jacob; 2018- Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara- en Lenguas Romances; 2018- Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes.
Al referirse al exilio, aseguró que éste se sufre de manera muy diversa y estratificada “El exilio es un término muy complicado para mí, yo me exilié de mi país pero después me he seguido exiliando. Yo del Uruguay salí para vivir 11 años en México, después volví a Uruguay; volví a salir para Estados Unidos; entonces yo tengo el exilio de México, también en mayor grado del que tuve en Estados Unidos porque ahí tuve muchos amigos latinoamericanos”.
Ida sostiene que para ella la poesía nunca ha sido como una cosa exterior, aplicada, como algo que uno utiliza. “La poesía de otros sí, sin duda, leer poesía es como oír música, esa es una cosa que uno la hace esté dentro o fuera de una frontera, creo que sí leemos con el estado de felicidad quizás nos guste más lo que estamos leyendo de otra manera, cada lector es él y sus estados”.
La poetisa uruguaya recibió el premio FIL y en unos meses más, en abril del próximo año viajará a España a recibir el Cervantes, el Nobel de las letras en español. A Ida, paisana, colega escritora, exiliada casi permanente como ella se ha definido quiero obsequiarle con mucha humildad, una de mis frases:
                    “Hay caminos por trazar en el exilio de las palabras”.
       
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México