Las elegías atlánticas de Rilke - Cien años de "Elegías del Duino" por Antonio Costa Gómez
(Madrid) Antonio Costa Gómez Las Elegías surgieron en el mar Adriático (castillo de Duino) y en los valles suizos (castillo de Muzot). Pero en la mente de Álvaro Cunqueiro surgieron junto al océano Atlántico. Cunqueiro imaginó a Rilke escribiendo las “Elegías del Duino” en el monasterio de Caaveiro, en el bosque de Cecebre. Lo dice en “El pasajero de Galicia”. Si fuera así, Rilke se pasearía por Ferrol, puerto atlántico, y transmutaría los edificios Art Nouveau de la calle Magdalena. Porque era la forma de llegar al monasterio desde el mundo o de salir de él. Miraría los edificios Art Nouveau de Ferrol y los volvería extraños e intensos. Me acuerdo porque ahora se cumplen cien años de las “Elegías del Duino”. Cunqueiro como Rilke se interesó mucho por lo invisible. En las “Crónicas del sochantre” el canónigo de Bretaña se enamora en una carroza llena de muertos de una dama que está muerta...