martes, 13 de febrero de 2018

Animal sospechoso, donde la poesía nos toca por Susana Szwarc

Susana Szwarc en la librería Animal sospechoso (Barcelona)
junto a Rodolfo Häsler


Susana Szwarc en la librería Animal sospechoso (Barcelona)
durante una lectura de poemas junto a Rodolfo Häsler


(Buenos Aires)



Llegar a Barcelona en el tren (veloz), que el poeta Rodolfo Häsler nos esté esperando e

ir directamente al encuentro de Animal Sospechoso, no es una experiencia más. Implica

un acontecernos.

Animal sospechoso, ¿qué animal podría serlo sino el animal que escribe poesía? Digámoslo

mejor, ese animal instrumento que escribe poesía.

Creo que el poeta (como el músico) está ahí, y de pronto letras, notas comienzan a “armarse”

y usan a esa persona que está en algún lugar. Si esa persona acepta eso, ya está ahí,

escuchando, agarrando el bolígrafo, agarrando las hojas de papel, el teclado, el piano, las

 claves.  Después corregirá, seleccionará, trabajará para dar forma (sentido o sinsentido) a eso.

Volvamos a nuestro Animal Sospechoso. Lugar  donde la poesía está en todas partes, en

los libros que la visten, en las voces de los poetas que la leen, en los talleres que se realizan,

en los que van a buscar el libro deseado y se encuentran, además,  con otros, interlocutores.

No es imaginación.

Animal sospechoso está en el número 9 de la calle Ventalló de Barcelona, y cuando llegamos

están Pablo, Roberta y Cloe. Sabemos que las huellas hablan y esas huellas de esos rostros

nos están recibiendo de un modos amoroso, inteligente (tal vez porque las dos cosas van

untas).

Toda la librería está especializada, sí,  en  poesía. Para grandes, para chicos (si esa división se

sucediera “de verdad” entre los humanos). O sea, poesía, eso que ningún sistema pudo aún

apresar.

Quien empezó con este Animal Sospechoso en sus múltiples formas: revista, editorial, librería

es Juan Pablo Roa y, no podía ser de otra manera, es un poeta que nos dice, por ejemplo:



Desnudos de padre

la noche cubrió nuestras vergüenzas.



Meses después

te desengendró la misma noche

            en una noche más lejana;



           ahora no digo noche sino árbol bocabajo

            de ramas altas dentro de la tierra



Y trancribo a Juan Pablo Roa: “…la idea  me llegó casi inesperadamente al leer un ensayo del

poeta colombiano Nicanor Vélez Ortiz sobre José Ángel Valente en la revista La Rosa Cúbica:

 «cuando afirmamos que la poesía es un medio de conocimiento es, en parte, porque, como

dice Valente, “toda poesía es, ante todo, un gran caer en la cuenta”. Una de las grandes

revoluciones de la poesía que se concibe así es su conciencia de explorar un territorio

desconocido e invisible, por el simple hecho de no estar controlado, orientado y premeditado

de antemano. Por esto el poema, visto así, es un “animal sospechoso” para toda ideología;

simple y llanamente, porque la ideología sabe que ella puede ser la primera víctima de ese

“primer animal visible de lo invisible” (como diría Lezama), y esto asusta.”

Estamos invitados allí, los invito allí, porque cada uno que pasa por esta librería única, sabe

que puede convidar a otros. Seguir invitando, que se vuelve casa de nuestro Animal

sospechoso.

Sabemos que en Barcelona está,  todavía en construcción, el Templo Expiatorio de la Sagrada

Familia, conocido simplemente como la Sagrada Familia, basílica diseñada por el arquitecto

Antoni Gaudí.

Y sabemos también que está otro sitio, el de  Animal sospechoso,  donde no expiamos, sino

leemos, exploramos, en una construcción permanente.



(c) Susana Szwarc

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

http://susanaszwarc.blogspot.com.ar/



Susana Szwarc, es una escritora argentina, nació en Quitilipi, Provincia del Chaco. Vive en la ciudad de Buenos Aires

               

               

El amor en el siglo XXI : "Te quiero.com"

 (México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Si pensamos en que este mes se celebra el “Día de San Valentín” o “Día de los Enamorados” o “Día del Amor y la Amistad”, una costumbre anglosajona que desde la década de los 80 del siglo pasado ha ido ganando terreno como parte de este proceso de globalización cultural- comunicacional- mercadológica en el que estamos inmersos, escribiré sobre el amor de pareja excluyendo otro tipo de amores.
Se sostiene que el amor sólo es posible cuando dos seres humanos se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el núcleo de su existencia.
Sólo en esa “experiencia central” está la realidad humana, sólo allí hay vida, sólo allí está la base del amor. Experimentando en esa forma el amor es un desafío constante, no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos, mantener identidades y no sumirse en uno solo, “encontré mi media naranja” no, nadie es incompleto.
Que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es básicamente secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos.
Sólo hay una prueba de la presencia de amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas; es por tales frutos por los que se reconoce el amor.
El Arte de Amar, obra de Erich Fromm en la que él autor toma el título de un poema del poeta romano Ovidio, que fuera publicada a fines de la década de los 50, marcará parte del debate de la temática amorosa en el resto del siglo XX.
En su libro Fromm plantea una teoría del amor centrada en la “necesidad profunda” con que se enfrenta universalmente el hombre: la de superar el estado de separación, acceder a la fusión interpersonal y trascender la propia vida individual.
Un fracaso absoluto en satisfacer tal necesidad puede conducir a la locura; una satisfacción plena de la misma sólo se encuentra en el amor.
¿Pero cuál tipo de amor y bajo qué principios se rige?
Amores:

              El amor infantil sigue el principio: “Amo porque me aman”.
              El amor maduro obedece al principio: “Me aman porque amo”.
              El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”.
              El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”.

Y el amor, motor de la humanidad, ¿será? , ha ido cambiando como han ido cambiando las sociedades y llegamos a la “aldea global” al decir de Marshall Mc Luhan y al mundo de la “incomunicación” y las redes sociales hoy en todo su esplendor.
 ¿Y qué pasa con el amor? Un sociólogo polaco, Zygmunt Bauman, ganador del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2010 crea el término “modernidad líquida”.
En el 2006 en su ensayo titulado “Vida líquida”, sostiene que esta no permite ataduras, ni lealtades, sino que es una sucesión de nuevos comienzos: en el trabajo, en las amistades, en las relaciones amorosas. En las “sociedades líquidas” todo tiene fecha de caducidad incluido el amor.
Uno de los que apoya la teoría de “el amor líquido” en América Latina es el psicoanalista argentino Óscar Zack, en al que se considera que el amor es como una mercancía. “Si usted tiene un objeto o compra algo, eso no es para toda la vida. En el mundo actual el amor se constituye casi que en un objeto tecnológico. Por ejemplo, cuando se anuncia el lanzamiento de un nuevo dispositivo, la gente se agolpa un día antes para comprarlo. Hay un vicio por tener aquello que es nuevo, que lo diferencia de lo que ya se tiene”.
En su participación como ponente en el “Seminario los decires del amor” organizado por la Universidad ICESI; explicó que hoy para muchos hombres: “es mejor tener un IPad a una pareja porque el IPad no habla; o que la mujer prefiera tener el “notebook” de última generación porque él obedece. El mundo moderno tiende a hacer de los individuos seres autistas en el sentido de creer en la frase: “Sólo me basto” con mi IPod o mi “notebook”, porque ahora a través de estos elementos se puede tener sexo virtual”.
De ahí que Internet es una forma de conocerse, pero no puede reemplazar el lazo social. Seguramente este 14 de febrero habrá muchos enamorados sacándose fotos (selfies) para enviar por redes sociales ese momento amoroso.
También volarán miles de “te quiero.com” en el ciberespacio, término manejado por el escritor uruguayo Mario Benedetti que sostenía que esto revelaba un déficit de comunicación personal. Sin lugar a dudas, entre los más jóvenes el amor en el siglo XXI  tiene la impronta de la tecnología. De la comunicación: ¿Cómo andamos?  ¿Da para reflexionar verdad?
                         
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F. 

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México.

lunes, 12 de febrero de 2018

Un viaje por el canal Beagle

Lobos marinos en las rocas - Canal Beagle
Lobos marinos en las rocas - Canal Beagle

Colonia de lobos marinos - Canal Beagle

la ciudad de Ushuaia a lo lejos


Faro Les Eclaireurs - Canal Beagle

Colonia de cormoranes - Canal Beagle












Canal Beagle

Isla H - vegetación 
Lobos marinos en el canal Beagle

Araceli Otamendi navegando por el canal Beagle 




































(Buenos Aires)
Si se quieren ver colores y experimentar climas distintos en pocos minutos, una
navegación por el Canal Beagle es lo recomendable. El domingo 4 de febrero, desde
la ciudad de Ushuaia subí a un yate, un crucero que realiza viajes turísticos por el
canal Beagle. Pertenece a Tres Marías, una empresa de turismo aventura, que
también ofrece hacer treking en la Isla H.
Salimos con un día nublado y lluvioso, a bordo iban varios turistas de Argentina
y de otros países y tripulaban el barco Federico y Ezequiel, experimentados en el
arte de navegar por el canal.
Unos minutos después de salir del puerto, empecé a ver la ciudad de Ushuaia en
color gris. Las olas se agitaban y había comenzado a llover. El cielo, el mar, la costa
todo ese paisaje se veía en tonos de gris, como si un pintor se hubiera empeñado
en fundir la imagen en una única tonalidad.
Después de navegar durante un rato, pasamos por el faro Les Eclaireurs, lugar
conocido por los navegantes y punto de referencia en el mar. Una ballena jorobada
empezó a jugar a lo lejos, mostraba su cola y desaparecía en el mar, para aparecer
más cerca y en otro lugar.
También un pingüino magallánico nadaba en el mar. Parecían viejos conocidos de
los navegantes.
Varios barcos con turistas se deslizaban entre las olas y se acercaban a las islas.
El paisaje iba cambiando de color: más azul, celeste, un poco menos de viento y de
pronto una llovizna.
Los lobos marinos se habían juntado en una de las islas, y los cormoranes en otra.
Cuando el barco iba acercándose a la costa, los lobos emitían sonidos, como si se
estuvieran comunicando entre ellos o avisando algo.
Al llegar a la isla H, que lleva ese nombre por tener la forma de esa letra, el
ofrecimiento era desembarcar y haciendo treking conocer la historia y la flora y la
fauna del lugar.
Federico es el encargado de llevar a los turistas por la isla y hacer la visita guiada.
Este año pasé a la roca desde el barco, no hay muelle, y recorrí el lugar.
La isla ofrece sus encantos. Hay mucha variedad de plantas, hay pájaros y otros
animales que no están a   simple vista.
Antiguos pobladores yámanas recalaban con sus canoas en esa isla. Como eran
nómades, armaban sus chozas y al volver, podían refugiarse ahí. Esas huellas
existen. Hay que saber observar, escuchar los sonidos, mirar el paisaje.
Es una historia distinta de las que a menudo conocemos, es el fin del mundo
adonde los viajeros llegan buscando el lugar más austral y sus misterios.
De vuelta, el paisaje había cambiado y otras tonalidades coloreaban el cielo y el mar.
Nos acompañaba durante el viaje el sonido del viento y el canto de los pájaros
y de vez en cuando el grito de algún lobo marino que parecía decirle un secreto
o una noticia a su comunidad.

domingo, 14 de enero de 2018

Los versos de Sor Juana, "De los más suaves y delicados que han salido de la pluma de una mujer" por Washington Daniel Gorosito Pérez

(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez
                                                                         
Mujer extraordinaria, ornamento de su siglo, Sor Juana Inés de la Cruz aparece, casi como
un milagro en la segunda mitad del siglo XVII en la nación de un Continente que, a
mediados del siglo anterior, había empezado apenas a incorporarse a la cultura europea.
Tiene desde niña una gran curiosidad por el mundo que pronto se convierte en un deseo de saber y explicárselo todo, que sorprende en una sociedad tan joven y en una persona del sexo considerado tradicionalmente reacio a todo tipo de estudios y meditaciones.
Toda su niñez es un ardiente afán de sabiduría. Buscó una razón para justificar ese anhelo, que acaso a muchos parecería indiscreto o desproporcionado y en su respuesta a Sor Filotea de la Cruz nos dice que todas las ciencias y todas las artes son necesarias para entender bien las Sagradas Escrituras. Pero ese anhelo de saberlo todo y la práctica constante  para satisfacerlo no le restan feminidad ni encanto, ni tampoco usó de sus atractivos para hacer  pasar por sabiduría aquello en que no había ahondado la simple curiosidad.
Era cuidadosa y exigente en sus estudios y los tenía, no como vano ornamento de la natural  coquetería de la mujer, sino como ocupación  seria y grata de Dios. “El triunfo obtenido con
dolor y celebrado con llanto” es el modo de triunfar de la sabiduría, nos dice en la respuesta a
Sor Filotea de la Cruz, y explica también que el ángel es más que el hombre porque entiende. 
Causó admiración el caudal y la variedad de lo que sabía, pero también que fuera prenda de
mujer  tan joven y que no dañara ni disminuyera la gracia y frescura de su espíritu y su belleza.
Vivió tiempos felices en la corte virreinal, entre admiración y halagos, celebrada tanta por sus estudios como por  su belleza y deslumbrante personalidad. ¿Podrá alguien creer que no pensó en seguir viviendo en ese mundo amable, casada con algún  caballero de la corte? ¿Es posible que una joven de su edad y sus prendas no haya soñado no una,  sino muchas veces en ese halagüeño porvenir? Y, sin embargo, entra como monja poco después  de cumplir los 18 años. Ella explica que no tenía inclinación al matrimonio y que lo más conveniente para una muchacha de su condición, es decir, pobre y amante del estudio, era la vida conventual.  Pero, ¿vamos a creerle? A quien sepa leer sus versos nada podrá convencerlo de que su naturaleza repugnaba el matrimonio.
Su poesía demuestra por más que a sus experiencias falten todas las confirmaciones de
 hecho que se quiera, la gozosa convicción de que el amor es una de las mayores glorias de
la vida, sino la mayor. ¿Quién se atrevería a negar que haya tenido pretendientes en la corte?
Y el que sepa la forma en que la poesía recoge y sublima las experiencias de la vida.
¿Puede dudar  que fue amada, que lo supo y que, siquiera por un momento, haya agradecido y acaso correspondido  ese amor? ¿Por qué, entonces, abandonar repentinamente el mundo en que era celebrada para  encerrarse en un convento? Una joven con sus encantos y expectativas ¿Puede adquirir por  fulminante revelación la fortaleza y la austeridad necesarias para enderezar definitivamente su vida  hacia la solución ascética? La única explicación posible es que, justamente cuando estaba en la Corte,  un suceso desconocido e importante motivó su inesperada decisión. ¿Cuál fue este suceso? La explicación  más general entre sus biógrafos es que, bien una decepción amorosa, o bien el deseo de sustraerse a las  amenazas contra su decoro, acaso por parte de persona poderosa, la obligan a buscar el consuelo o la  seguridad en el convento. Esta explicación parece plausible y válida cuando se ignoraban ciertas circunstancias importantes de su vida, que nos ofrecen una causa más justificada para explicar su extraña y violenta conducta.
 Pero en 1947, Guillermo Ramírez España publicó el testamento de Isabel Ramírez, la madre de Sor Juana, en el que se lee: “Item declaro que yo he sido mujer de estado soltera y he tenido por mis hijos naturales a doña Josefa María y a doña María de Asbaje y a la monja Juana de la Cruz, religiosa del Convento del Señor San Jerónimo de la ciudad de México”.
¿Cuándo descubrió Sor Juana que era hija natural? Si fue cuando era dama de la Virreina,
podemos explicarnos su violenta decisión de huir a un convento. Para la vida que llevaba en la corte, y aún  para la realización de sus sueños y esperanzas, aquella revelación debe de haber sido un golpe terrible; la joven sentiría literalmente derrumbarse el mundo en que vivía. Ya se sabe que el hijo, muchas veces por sus propios méritos y otras por influencias familiares o políticas, podía mantener una posición decorosa y aún ascender en la escala social. Y a los nombres de don Juan de Austria y del venerable Juan de Palafox y Mendoza pueden agregar los de otras personas que no parecen haber sufrido menoscabo social por su condición de hijos naturales.
Pero la situación de la mujer era distinta; las cuestiones de honra y limpieza de familia parecían hacerla más vulnerable a las prevenciones o prejuicios en esta materia. Al matrimonio la mujer llevaba dote, y cuando ésta era cuantiosa solía salvarse el inconveniente de la ilegitimidad; pero en el caso de Sor Juana, el obstáculo  podía ser invencible porque la situación económica de la familia no le permitía dotarla generosamente. Pero aunque la sociedad ignorara o perdonara esa tacha de ilegitimidad. ¿La perdonó Sor Juana? ¿Se conformó con ella? Una vez  conocida su condición de hija natural ¿Mantuvo su confianza en la posibilidad de un matrimonio ventajoso? ¿Conservó las esperanzas de entrar en una familia de la buena sociedad de Nueva España?
Si permanecía en la corte. ¿No habrá temido verse expuesta en cualquier momento a una
investigación o a una indiscreta revelación sobre la situación legal de la familia? La decisión repentina de entrar al convento parece haber sido arrebatada y categórica a esos temores. Pero no sólo huyó al convento: quiso también quitarse su nombre. En su respuesta a Sor Filotea de la Cruz, unos
veinticinco años después del incidente, lo recuerda en éstos términos, a los que nunca se han dado la debida consideración:
“Y después en ella (en la comunidad) sabe el Señor, y lo sabe en el mundo quien sólo lo debió saber, lo que intenté en orden a esconder mi nombre, y que no me lo permitió, diciendo que era tentación, y sí sería”.
Y después agrega: “Señora mía, creo que sólo os pagará en contaros esto, pues no ha salido  de una boca jamás,  excepto para quien debió salir”. (¿Se refiere en ambos fragmentos a su confesor?) Una decepción amorosa o el temor de asaltos a su decoro podían muy bien llevarla al convento; pero:
¿Qué razón hubiera tenido en estos casos para intentar quitarse su nombre? El hecho de su ilegitimidad no ha sido valuado todavía como elemento fundamental en la vida de Sor Juana, ni se ha tomado en cuenta como factor para  explicar su carácter y psicología.
Alfonso Méndez Plancarte lo menciona en la breve biografía que va al frente del Tomo I de las Obras completas de la poetisa, pero no quiso detenerse en él como si lo considerara una ofensa de mal gusto a la memoria de la monja. Julio Jiménez Rueda, lo cita como un dato exterior sin meditar  sobre las consecuencias que pudo haber tenido sobre la conducta y la visión del mundo de Sor Juana. Por su parte  Francisco de la Maza, en el prólogo de la traducción española del libro de Ludwig Pfandl Diezahnte Muse von Mexico,  le resta con cierta precipitación toda importancia al hecho.
Todavía no se descubrían los documentos probando que Sor Juana era hija natural cuando Ezequiel A. Chávez (1868-1946) escribió su magnífica monografía, pero no hay duda que de haberlos conocido, hubiera utilizado el hecho que revelan en la explicación de la personalidad de Sor Juana.
No se conocían tampoco los documentos cuando el gran hispanista alemán Ludwin  Pfandl (1881-1942) escribió su famoso libro. Y no es atrevido pensar que el conocimiento de la ilegitimidad de Sor Juana le habría impedido buscar, en ocasiones trayéndolas de los cabellos, algunas explicaciones sobre los motivos secretos de la conducta de la poetisa.
 El libro, a pesar de tantas páginas de comentarios sutiles e interpretaciones novedosas, están dentro de cierta tradición erudita alemana sensible a inútiles complicaciones, y por otra parte, suele caer en gratuitas elaboraciones frecuentes en la  aplicación del método psicoanalítico a la crítica literaria. Sí, en su anhelo de saber, en su prurito enciclopédico, Sor Juana se emparenta con Carlos de Sigüenza y Góngora (1645-1700) y ambos anuncian desarrollos que se intensificarán en el siglo XVIII en que el campo de la poesía viene a ser como el término de un ciclo de gran importancia. Podría decirse que es el broche  de oro que cierra la lírica de los siglos XVI y XVII que, empezando en Garcilazo de la Vega (1501-1536), tiene su fin, en la Península española, con la muerte de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681).
La poesía de los Siglos de Oro, una de las de más alta calidad de la Europa renacentista, con la que sólo puede rivalizar la poesía de Inglaterra, tiene su esplendoroso crepúsculo en el continente americano, porque en los últimos años del  siglo XVII no hay, en todo el vasto imperio español, un poeta de la grandeza de Sor Juana Inés de la Cruz. Es poetisa lírica,
religiosa y aún filosófica, si de ello le damos crédito por su Primer Sueño. Pertenece a esa corriente que inunda a España, que crece y desborda con don Luis De Góngora y cuyas aguas revueltas ilumina todavía don Pedro Calderón de la Barca.
No es una simple imitadora, ni puede tachársele como por tanto tiempo lo hicieron los críticos académicos mexicanos y  extranjeros de una gongorista más, oscura y retórica.
Aprendió,  principalmente de Góngora, todas las galas de la nueva poesía; la línea atrevida y elegante, la riqueza y valentía del léxico, el gusto del verso fulgurante. Pero a todo ello agregaba gracia y mística propias, modulaciones de ternura, perfiles insinuantes y también toques de fino humor. Entre sus poesías tienen primer lugar las que cantan efusiones y sentimientos amorosos.
Con delicada sutileza matiza la expresión de sus emociones, encuentra imágenes de conmovedora ternura, sigue con perspicacia los vuelcos del corazón y tiene una lucidez psicológica que no aprendió de nadie, porque no era frecuente en la poesía de aquella época.
En su hondura, en su verdad tierna y palpitante, en el arrebato de su confesión sólo puede comparársele la monja portuguesa  Mariana Alcoforado (1640-1723) que abrió el camino al estudio de las pasiones. En ambas religiosas, en Mariana, yendo mucho más lejos que en Juana, la vida aporta las experiencias que alimentan y explican todos esos distingos, esas adivinaciones y esas sorpresas del alma que medita sobre el amor. Algunas de sus redondillas y endechas, de sus sonetos y liras, legan indudablemente un sitio entre los más grandes poetas de lengua española.
El erudito español Menéndez Pelayo, filólogo, escritor, crítico literario e historiador alaba su “expresión feliz y única”, y declara que sus versos son “de los más suaves y delicados que han salido de la pluma de una mujer”.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México


lunes, 8 de enero de 2018

Una pianista llamada Margarita Galván por Rosario Valcárcel

Margarita Galván


(Las Palmas de Gran Canaria) Rosario Valcárcel

Siempre he dicho que la isla de La Palma me recuerda a ese lugar que nos cuenta la mitología griega sobre los Campos Elíseos, ese lugar de felicidad y ambiente bucólico donde maduran las brisas sobre el mar, donde algunas veces seres virtuosos se encuentran, dialogan e incluso pueden llegar a trabajar juntos, como es el caso de la pianista Margarita Galván y el poeta roquero Carlos Catana, que han unido a una voz vibrante y apasionada un piano arrollador. Dos artistas que ceden al deseo de sorprender, de gustar o de disgustar, de crear momentos de catarsis.
La idea de tocar con Carlos surgió de una forma natural, él viene del rock, yo del impresionismo musical, los dos buscábamos la fusión, el equilibrio entre la tradición y la modernidad, entre el mundo clásico y el mundo del rock, y me confiesa también Margarita:

-Hemos encajado como músicos con nuestra experiencia y como personas porque existe muy buen  feeling.

Pero la pianista tiene vocación de poeta, de hecho hace años tuvo la tentación de rescatar algunas voces líricas para llevarlas al lenguaje coral, incluso inició un trabajo con el poeta Juvenal Machín. Y no sé si fue iniciativa de Margarita o del  compositor Catana o viceversa, lo cierto es que  junto a Catana llevan a la práctica el ardiente deseo de interpretar versos de poetas palmeros, de crear un universo a través de la música y de la poesía, un homenaje a la esencia del alma de la isla.
Recientemente tuve la suerte de escuchar poemas musicalizados, dedicados  a la memoria de Félix Francisco Casanova en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma y, puedo afirmar, que la ejecución y la interpretación personal de Margarita y Carlos lograron conmover al público, sin olvidar que aquel día escuchamos al adolescente poeta en la maravillosa voz de Antonio Abdo, quien habitó el espació con una descarga de emociones. Y junto a los compositores llegó la energía desatada y la belleza. Y entonces me acordé de una confidencia de la artista:

-Estoy convencida que hacer música me da libertad y también perfección. Una entrega en la que puedo dar lo mejor de mí misma.

Margarita Galván nació en Breña Baja, es la más pequeña de cinco hermanos y su infancia transcurrió feliz. Muy pronto se sintió tocada por la música y la poesía que escribía su abuelo Gumersindo Galván de las Casas. Y aquí quiero apuntar algo curioso: el apellido de mi abuela palmera también es de las Casas, Marieta, por lo que me hace feliz saber que a Margarita y a mí nos une ese destino de las simientes. El abuelo le leía versos, pasajes de cualquier libro, Loas que compuso a lo largo de su vida. Ella los escuchaba atenta. Y me revela que interpretó la Loa dedicada a Santa Ana cuando solo tenía ocho años y, que a partir de ese momento, la música es como una droga y cada vez necesita más y más. Es mi pasión, el aire que respiro.
Pero creo que lo más importante fue que don Gumersindo descubre sus posibilidades artísticas y junto con las deidades diseñan su destino. Un destino que lleva a una adolescente silenciosa y discreta a Madrid, al Real Conservatorio Superior de Música y allí el maestro canario Guillermo González, premio nacional de música en 1977, le abrió la puerta hacia ese mundo de resonancias y sensaciones profundas, al impresionismo: una música libre y con pasión. Un arte libre que brota. Me revela también Margarita que:

-El sonido del piano es poesía que puede ascender a la nostalgia, la búsqueda, la evocación, a sensaciones e imágenes poéticas. A la aventura y el éxtasis. Al Principio y el fin que me ha conducido a Claude Debussy, Maurice Ravel, Isaac Albeniz, Manuel de Falla, entre otros grandes autores.

Tengo la suerte de conocer y tratar a Margarita y no solo admiro su creación musical, sino que me siento atraída por su forma de pensar y comportarse en la vida. Es un ser generoso y vitalista que ve la música como matriz, como conciencia de los valores humanos, y lo manifiesta, casi sin darse cuenta, en esos gestos suyos hedonistas y generosos ofreciendo recitales en diferentes tipos de ceremonias, como en un café o en un teatro, sola o junto Carlos Catana, otro ser repleto de ternura que también vive la música en todos sus actos cotidianos: en la forma de caminar y la elasticidad de sus movimientos, en la mirada, en su forma arrebatada de recitar. Aún recuerdo con gratitud la primera vez que recitó unos poemas míos. ¡Cómo gravitó la sala, fue como un canto telúrico!
Margarita es titulada superior en piano por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y profesora de piano de la Escuela Insular de Música de La Palma. Desde muy joven comienza a interpretar a los clásicos y a los compositores de vanguardia europeos, a ver esos dioses a escala humana y a comprender mejor su obra.
A través de su carrera colabora también con artistas de diferentes estilos, desde el jazz hasta el folklore y, tuvo el honor de inaugurar un piano que Pedro Iturralde, (reconocido saxofonista de jazz y compositor, regaló a su pueblo en Falces, Navarra. Graba el disco Catana Dos (piano y voz), y colabora en la creación con artistas locales y cantadores de folklore de Canarias entre ellos Dacio Ferrera, Candelaria González y otros.
Margarita Galván es una pianista con talento, una mujer que se ha forjado con entrega y compromiso por defender a través de, su mundo real, la música, la rutina insensible de lo cotidiano, y los derechos de las mujeres, de todas las Mararías como ella dice, y lo hace con valentía y una sinceridad que cala hondo.
En definitiva, un ser que desnuda su alma en la interpretación musical que es para ella la más pura forma de arte y de vida.

(c) Rosario Valcárcel
Las Palmas de Gran Canaria
España

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

texto y fotografía enviados por Rosario Valcárcel para su publicación en la revista Archivos del Sur


domingo, 24 de diciembre de 2017

Kazuo Ishiguro en la Biblioteca Rinkeby: Cambiar el mundo para que sea mejor habitable por Javier Claure C.

Kazuo Ishiguro flanqueado por su mujer y su hija con los estudiantes
de Rinkeby por detrás

Kazuo Ishiguro y Gunilla Lundren, una de las organizadoras del
evento 

Ishiguro con la bibliotecaria en Rinkeby 

Ishiguro mostrando  uno de los folletos
elaborados por los estudiantes en Rinkeby 

(Estocolmo) Javier Claure C.
                                   
Por vigésima sexta vez, el 12 de diciembre del año en curso, la Biblioteca de Rinkeby, situada a 11 kilómetros del centro de Estocolmo, recibió al Premio Nobel de Literatura. Este año el galardonado es Kazuo Ishiguro nacido en Nagasaki (Japón) en 1954, y residente en Inglaterra desde los 5 años. Ishiguro llegó al lugar indicado alrededor de las 12:45 (hora sueca) acompañado de su mujer Lorna MacDougall y su hija Naomi Ishiguro. Apenas entraron a la Biblioteca se escucharon palmadas de aplausos. Los invitados tomaron posición en primera fila y en orden consecutivo ingresaron niños y niñas del Colegio Askeby con batas blancas y velas en las manos. Y bajo la batuta de Rolando Pomo entonaron, entre otras melodías, la famosa canción navideña “Santa Lucia”. Participaron también en este “acto Nobel” estudiantes de las clases 8A y 7- 9 D del Colegio de Rinkeby, quienes le dieron la bienvenida a Ishiguro en diferentes idiomas, incluso en japonés. Maryan Artan y Leila Friberg fueron las maestras de ceremonia, y explicaron que durante el otoño sueco leyeron la novela de Ishiguro titulada “Nunca me abandones”. Novela que fue editada el año 2007 por la Editorial española Anagrama, y que fue llevada a la pantalla el año 2011. Los adolescentes confesaron que el mensaje de la novela había calado por las fibras de sus sentimientos. Y agregaron: “Es un libro muy triste. Los seres humanos nos necesitamos unos a otros, y los adolescentes de la novela no tienen familia. Es horroroso que la ciencia se preste para crear clonaciones humanas”. Ilhan Bashir reveló: “Cuando leí la novela, mi cabeza se llenó de imágenes. La vida de Kathy, Tommy y Ruth es realmente cruel. Nunca olvidaré el contenido de este libro”. De la misma manera, Sabina Mustafa expresó: “A medida que iba leyendo la novela, cada frase me introducía en esa triste historia”. En el folleto elaborado por los estudiantes hay retratos de Kathy, de Ruth y de Tommy.
Las confesiones escritas arriba tienen un alto grado de certeza. A grandes rasgos, “Nunca me abandones” es una novela de ciencia ficción con tres protagonistas: Kathy, una adolescente atenta, cuidadora y solidaria con sus amigos. Pero, sobre todo, curiosa de conocer la verdad. Ruth, otra adolecente un poco egoísta y con tendencias dominantes. Tommy, un muchacho rebelde que no acepta la realidad ni su entorno, sino más bien intuye que algo se esconde debajo de la vida que lleva. Estas tres personas viven en un Internado de nombre Hailsham, rodeado de colinas y hermosos bosques frondosos. Sin embargo, este establecimiento educativo es muy diferente a los demás porque, en el fondo, los alumnos son educados para donar sus órganos a quien lo necesite. Con el correr del tiempo Kathy, Ruth y Tommy construyen una relación fuerte de amistad en el Internado, donde además viven otros adolescentes y personajes secundarios. Su maestra, la señorita Lucy, les recalca que son personas muy especiales. Y, de esta manera, se crea un ambiente de curiosidad, pero también de muchas incógnitas. En realidad, “lo especial” de esos alumnos encerrados en un inmenso local; es que son clones humanos. Y como tal, no tienen padres ni familia. Es decir, son una reproducción de carácter asexual, llegados al mundo, digamos así, por medio de una brujería realizada en laboratorios sofisticados. Y a pesar de su aspecto humano tienen diferente identidad, personalidad y comportamiento. Son seres incompletos con una individualidad extraña sin padres, sin familia, sin amor, sin esperanza, sin sueños, sin fiestas y un entorno social muy reducido. Lo más asombroso y aterrador es que pasan los años. Y llegará un día en el que serán convocados a un quirófano para extraerles sus órganos uno a uno. Kazuo Ishiguro narra estos episodios magistralmente, pero sin ningún trasfondo científico que defienda la clonación humana.
Volviendo a los estudiantes, una muchacha manifestó: “Es muy positivo pertenecer a una de las tantas culturas, aquí en Rinkeby, en donde se habla varios idiomas. Además, uno observa la realidad desde diferentes perspectivas. La cultura, la religión y la economía influyen mucho en la vida de los seres humanos. El dinero proporciona poder y estatus. La compasión desgraciadamente puede desaparecer. Si una persona, como nosotras, vive en Rinkeby, tiene la piel oscura y utiliza “hiyab” (palabra en árabe que significa velo. Las mujeres musulmanas suelen utilizar este hiyab para cubrirse la cabeza y el pecho), entonces es posible ser expuesta al racismo. Tenemos experiencias de ese trato”. Con estas palabras, los estudiantes de Rinkeby tocaron importantes aspectos sociológicos.
Para empezar, la población de Rinkeby está compuesta por inmigrantes que llegaron de todos los rincones del mundo. De África, de Europa, de Asia, de Oriente y de América Latina. La coexistencia de culturas ha hecho posible la tolerancia, y a convivir en paz con diferentes tradiciones, costumbres, idiomas, artes culinarias, tiendas exóticas etc. La gente que vive en este sector es de origen proletario, pero también es cierto que existe un alto porcentaje de cesantía y los ingresos son más bajos comparando con otros lugares de Estocolmo. Tomando en cuenta estos parámetros, no es de extrañar que se hayan dado confrontaciones entre la Policía y la juventud, mayoritariamente extranjera, de Rinkeby. En un conflicto ocurrido en junio de 2016, muchos jóvenes expresaron su preocupación por la falta de trabajo, y que el Gobierno se ha olvidado de ellos. En otras palabras, no los considera como una parte de la sociedad sueca. Como respuesta a estos dichos el Primer Ministro, Stefan Löfven, prometió tomar medidas para mejorar la vida en esta zona. Pero lo realmente alarmante, en este contexto, es que el partido Demócratas de Suecia (Sverigedemokrater), liderado por Jimmie Åkesson, va ganando adeptos cada año que pasa. Básicamente es un partido político que tiene orígenes neonazis y es de carácter xenófobo. Desde su llegada al Parlamento, en 2010 con el 5.7% de los sufragios, va creciendo de manera asombrosa. Hoy en día es la tercera fuerza política de Suecia, y está en sus manos el equilibrio de poder.
Algunos puntos de su programa político son: restringir la inmigración, aumentar el presupuesto militar, unirse a la OTAN, pruebas estrictas del idioma sueco y cultura a los inmigrantes que soliciten la ciudadanía sueca, prohibición de atención médica y dental a los inmigrantes indocumentados etc. Y como si fuera poco, es un partido que tiene sus dardos bien afilados contra la religión musulmana. Richard Jomshof, portavoz de justicia de los Demócratas Suecos, ha dicho en una entrevista que el “islamismo es como el nazismo”.
El ex miembro del Comité de Justicia, Kent Ekeroth, un acérrimo enemigo del Islam, considera que esta religión es muy peligrosa.  Y en su blog ha escrito cosas como: “Me da bronca cuando enciendo la televisión y veo a una persona que no es sueca. Prefiero una bomba de hidrógeno antes que el Islam”. Como podemos observar, hay mucho de cierto cuando las alumnas del Colegio de Rinkeby manifiestan ese racismo que sienten, por el único hecho de llevar un “hiyab”.
No obstante todas esas tendencias negativas, Suecia es un país de bienestar, en donde la enseñanza a nivel primario, secundario y universitario es completamente gratuita. La persona que realmente quiere estudiar una carrera universitaria, tiene derecho a solicitar un préstamo de estudios, independientemente si viene de un hogar proletario. A diferencia de los clones humanos de la novela de Ishiguro, los adolescentes de Rinkeby tienen padres, familia, entorno social, esperanzas y, naturalmente, sueños. Precisamente esos sueños y anhelos que tienen metidos en la cabeza exteriorizaron ante Ishiguro, su familia y el público. Un estudiante dijo por ejemplo:
Mi sueño es ser médico y deseo crear una organización para ayudar a la gente pobre. Soy de Irak y vivo en Suecia.
Otra alumna confesó:
-   Mi sueño es ser abogada.
Una tercera persona exclamó:
-   Mi sueño es crear la paz en el mundo.
Pero el que se llevó aplausos de la sala es un estudiante somalí, quien declaró:
Mi sueño es ganar el Premio Nobel.
Y para terminar la ceremonia se leyó un texto con el siguiente mensaje:
El sentido de la vida es cambiar el mundo para que sea mejor habitable. Algún día nos vamos a morir, y queremos dejar huellas positivas y alegres en esta Tierra. Tener sueños en la mente nos ayuda en el vaivén de nuestras vidas. Después de estas palabras Kazuo Ishiguro totalmente emocionado y casi con lágrimas en los ojos – como él mismo lo expresó – se levantó de su asiento, tomó el micrófono y pronunció: “Ayer me invitaron al Castillo Real y me senté al lado de la reina. Pero quiero confesarles honestamente que la actuación que han preparado para hoy, me ha conmovido profundamente. Ustedes me han obsequiado un hermoso recuerdo que lo llevaré en mi memoria. Aquí está el futuro, porque así lo han demostrado. Muchas gracias”.  Naomi Ishiguro escuchaba muy atenta las palabras que salían de la boca de su padre, mientras las lágrimas le corrían por las mejillas.

(c) Javier Claure C.
Estocolmo

Javier Claure C. es un escritor de origen boliviano radicado en Suecia.

fotos (c) Javier Claure C.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Kazuo Ishiguro explora sobre lo que se debe hacer para sobrevivir por Javier Claure C.

Kazuo Ishiguro 

             Sara Danius (secretaria de la Academia sueca) y 
Kazuo Ishiguro, 7 de diciembre 2017, Estocolmo (Suecia)

Tarima desde donde habló Kazuo Ishiguro
    Edificio de la Academia Sueca ubicado en la Ciudad Vieja,
     Estocolmo, Suecia 


  (Estocolmo) Javier Claure C. 


Como todos los años en estas fechas se llevan a cabo, aquí en Estocolmo, muchos acontecimientos relacionados con el Premio Nobel. Más exactamente, el 7 de diciembre, de cada año a las 17:30 (hora sueca) en un hermoso salón del edificio de la Academia Sueca, da su discurso el Premio Nobel de Literatura. Miembros de dicha Academia y un público exclusivo se dan cita en el recinto para escuchar las palabras del laureado con el Premio más famoso del mundo.
Acudí, una vez más, a este solemne acto pero a diferencia de las veces anteriores, llegué al local casi 50 minutos antes que empezara el discurso Nobel de Kazuo Ishiguro. Este hecho permitió ubicarme en tercera fila. Así que pude observarlo minuciosamente al conferenciante. Cuando llegó la hora indicada, la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, junto a Ishiguro salieron de una puerta lateral. Los presentes se pusieron de pie, y los aplausos estallaron en el salón pulcro de paredes blancas con decoraciones doradas y luminosas arañas que colgaban del techo. Acto seguido, el silencio se apoderó del aposento. Ishiguro con el pelo bien corto, impecablemente vestido de terno negro, camisa blanca, zapatos negros y una corbata ploma con jaspes blancos, se sentó en la primera fila en la sección donde se encontraban los miembros de la Academia. Mientras tanto, Sara Danius, dio la bienvenida al público e inmediatamente cedió la palabra a Ishiguro, quien se dirigió a la tarima. Y desde allí dijo en tono humorístico: “Escuché que la puerta por la cual atravesamos Sara Danius y yo, se abre solamente dos veces al año. Me siento honrado por ser una de las personas que ha cruzado esa puerta. Me pregunto si la puerta está cerrada con llave, si trato de salir por el mismo camino” (risas). Luego empezó su discurso titulado “Mi velada con el siglo veinte y otros pequeños descubrimientos”. Un texto de 10 páginas que describe cronológicamente la vida y los episodios por los que pasó Ishiguro.
Su padre era científico, un oceanógrafo a quien el Gobierno británico le había ofrecido un trabajo. Así llegaron a Inglaterra, toda la familia, en abril de 1960. Kazuo tenía apenas 5 años. Estudió el nivel primario en un colegio de Guilford, una ciudad ubicada a 43 kilómetros del centro de Londres. Y cursó sus estudios secundarios en otra ciudad próxima a la que vivía. También asistía a la catequesis y formó parte del coro de una iglesia. Al referirse a esa época dice: “Cuando iba de visita a casa de un amigo, sabía que tenía que ponerme de pie en cuanto entraba un adulto en la habitación, aprendí que durante una comida debía pedir permiso para levantarme de la mesa. Al ser el único extranjero del barrio, me perseguía una suerte de fama local”. Sin duda alguna que se integró en la sociedad inglesa. Pero también es cierto que la influencia de sus padres en el hogar, marcaron tradiciones niponas en la vida del laureado. Este hecho hizo, quizá, que mantenga una imagen viva, y a distancia, de la cultura japonesa.
Cuando habla de sus padres agrega: “La intención de mis padres era que regresásemos a Japón  dentro de un año o tal vez dos. Durante nuestros primeros once años en Inglaterra vivimos en un permanente estado de vuelta a casa el año que viene. Mis padres seguían siendo visitantes y no inmigrantes. A menudo comentaban entre ellos las peculiares costumbres de los nativos sin sentirse en absoluto impelidos a adoptarlas”. Todo esto confirma lo ya conocido en muchas familias inmigrantes en algún país. Es decir, viven con un pie en el país de origen y con el otro en el país acogedor, planificando el retorno a casa. Pensamiento, que con el tiempo, se va languideciendo; ya que los miembros de la familia estudian, trabajan y forman sus propias familias. O sea, van echando raíces en el país hospitalario. Entonces lo que parecía pasajero, en un momento determinado del tiempo, se torna en una eternidad. Y con una verdad de por medio: los padres que llegaron a una edad avanzada difícilmente adoptan las costumbres del país acogedor, y no suelen aprender bien el idioma. Pero también debo decir que obviamente hay excepciones.
Según las palabras de Ishiguro, el alejamiento físico de Japón y de su ciudad natal Nagasaki ha contribuido, de alguna manera, a que se formara como escritor. En su discurso mencionó: “Cada mes me llegaba un paquete de Japón con los cómics, revistas y boletines educativos del mes anterior, que yo devoraba con fruición. Los comentarios de mis padres sobre sus viejos amigos, parientes y episodios de sus vidas en Japón, me proporcionaron imágenes e impresiones. Además, yo tenía mis propios recuerdos de mis abuelos, de mis juguetes favoritos, de la casa tradicional japonesa, de mi parvulario, de la parada del tranvía, del perro feroz que vivía junto al puente, de la silla del barbero etc”. De hecho, todos estos recuerdos son recursos en potencia para la imaginación de un escritor o de un poeta. El haber dejado su país a muy temprana edad puso en movimiento su imaginación con todo ese material acumulado en su mente. Podríamos decir, entonces, que antes de convertirse en escritor poseía mucha materia prima para pulir. No cabe duda que sus estudios de Literatura Inglesa y Filosofía en la Universidad de Kent, y después su posgrado en escritura creativa en la Universidad de East Anglia, contribuyeron también a su éxito como escritor.
El autor de “Pálida luz en las colinas” confesó que aprendió mucho de Marcel Proust, especialmente en la ordenación de los acontecimientos y las escenas en una novela que no sigue necesariamente la lógica de la cronología, ni la de una trama lineal. También se siente influenciado, entre otros escritores y cantantes, por Franz Kafka y Jane Austen. Con razón la secretaria de la Academia, Sara Danius, comentó: “Kazuo Ishiguro es una mezcla de Jane Austen y Franz Kafka, pero también hay que añadir un poco de Marcel Proust”.
En octubre de 1999, el galardonado visitó Auschwitz, el campo de concentración  situado en territorio polaco e invadido durante la Segunda Guerra Mundial por la Alemania nazi. De seguro que su memoria fue ocupada por los recuerdos del bombardeo atómico a Nagaski en 1945. De esa visita ha manifestado: “Tuve la sensación de haberme acercado mucho, al menos geográficamente, al corazón de la oscura fuerza bajo cuya sombra creció mi generación. En Birkeneau, una húmeda tarde, contemplé las ruinas de las cámaras de gas –extrañamente descuidadas y abandonadas- prácticamente como las habían dejado los alemanes después de volarlas y huir del Ejército Rojo”. Y se pregunta: ¿Qué debemos recordar? ¿Cuándo es mejor olvidar y mirar hacia adelante?
Preguntas que ponen en alerta a nuestra memoria en este mundo que nos ha tocado vivir. Ishiguro ha trabajado como asistente social y con personas que no tienen casa. Tal vez por esta razón ha dicho que en su carrera se ha topado con individuos que sufren enfrentándose a los recuerdos de su pasado y, además, afirma que esta realidad se puede aplicar a las comunidades y a las naciones.
La Academia Sueca explicó que los temas más recurrentes en la obra de Ishiguro son: la memoria, el tiempo y el autoengaño. Y que el escritor, inglés de origen japonés, explora sobre lo que se debe  hacer para sobrevivir como individuo y como sociedad. Otros expertos en asuntos “ishigurianos” aseguran que en sus obras indaga cómo la memoria se relaciona con el olvido, la historia con el presente y la fantasía con la realidad. En otras palabras, Ishiguro trabaja con ese filtro que tenemos en la mente, y que nos permite almacenar información en conformidad con nuestro entorno social, nuestro trabajo, estudios, capacidad intelectual etc. Pero también es posible que esa información acumulada  sea errónea o, en su caso, vaya alterándose para seguir un camino desfigurado lejos de los buenos modales, la ética y la moral. Para, finalmente, caer en el autoengaño. Además, es preciso señalar que la información que no se activa o no se repite, para formar surcos cerebrales, se va borrando con el tiempo hasta llegar al olvido. Probablemente por todo eso, el homenajeado ha escrito sobre personas que se debaten entre olvidar y recordar.
Ishiguro, en su disertación, hizo algunas incursiones en la esfera política: “El año 2016 marcado por sorprendentes, y para mí deprimentes, acontecimientos políticos en Europa y en Estados Unidos, y de nauseabundos actos de terrorismo por todo el planeta, me obligó a admitir que el imparable avance de los valores liberales que había dado por garantizado desde mi infancia podría haber sido una mera ilusión”. En concreto, el liberalismo es una doctrina política que aboga por la libertad individual y el dinamismo privado, siendo su máximo objetivo la no intervención del Estado. Dicho de otra manera, el liberalismo pone en tela de juicio la relación entre los seres humanos y la sociedad, tomando en cuenta el poder político, las leyes, la justicia, los derechos, la propiedad etc.
Y lo que señala Ishiguro, no es sino la decadencia de las fuerzas políticas en los países del mundo. La defensa de las libertades y derechos que atañen a los individuos, a grupos políticos, a gobiernos, a las instituciones y a las autoridades públicas; ha tomado rumbos totalmente inaceptables. En muchas partes del mundo existe una degeneración en la vida política. Y, por consiguiente, ha surgido desigualdad, soberbia, deterioro en los sistemas democráticos, xenofobia, desfalcos, matanzas, racismo, falsedad, cinismo, regímenes totalitarios y corrupción, incluso en los países con democracias establecidas. Dos ejemplos claros de todo esto: el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-Un, un joven, de peinado extravagante, sin mucha experiencia en la política y relativamente ignorante. Donald Trump, un ex magnate de la construcción, también ignorante en muchos aspectos y soberbio como sus antecesores. Con sus amenazas de una guerra nuclear ostentan su poderío militar, y pueden llevar a la humanidad a una hecatombe mucho más devastadora de lo que se vio en Hiroshima y Nagasaki.
Ishiguro ratifica también que después de la caída del Muro de Berlín, han surgido enormes desigualdades de riqueza y oportunidades entre países y dentro de los mismos países. Y en la misma dirección señala: “En particular, la desastrosa invasión de Irak de 2003 y los largos años de políticas de austeridad impuestas a la gente corriente después de la escandalosa crisis financiera de 2008, nos ha llevado a un presente en el que proliferan ideologías de ultraderecha y nacionalismos tribales. El racismo, en sus formas tradicionales y en sus versiones modernizadas y maquilladas, vuelve a ir en aumento, revolviéndose bajo nuestras civilizadas calles como un monstruo que despierta”.
Evidentemente, la bochornosa invasión a Irak bajo el pretexto de que Saddam Hussein estaba en poder de armas de destrucción masiva, fue el estandarte de Estados Unidos para consolidar su poder en el mundo, y así evitar que su hegemonía sea disputada por otros países. El populismo ultranacionalista en muchos países europeos,  los partidos de ultraderecha que se acomodan en los Parlamentos de Europa son instrumentos, cuyos efectos tienen su desenlace, entre otras cosas, en ese “racismo modernizado y maquillado”.
Pues bien, Kazuo Ishiguro es un escritor audaz porque ha transgredido el tradicional discurso Nobel. A diferencia de sus antecesores, habla de política, de racismo, de la caída del Muro de Berlín etc. Es dueño de un lenguaje que ha sabido relacionar la historia con el presente. Por lo tanto, escribe con vigor emocional sobre los valores liberales, de su Japón posnuclear, de la aristocracia británica, de la memoria colectiva y de la conciencia frágil que nos puede engañar.
(c) Javier Claure C.
Estocolmo
Suecia 

Javier Claure C. es un escritor de origen boliviano radicado en Suecia 

(c) del texto y fotografías: Javier Claure C.