martes, 10 de octubre de 2017

Presentación del poemario "Vivencias poéticas" por Javier Claure C. *

Javier Claure Covarrubias, poeta boliviano, presentando el poemario
Vivencias poéticas 
Mario Castro Navarrete, poeta chileno, abrió el acto cultural 
poetas y asistentes al finalizar el acto literario 
tapa del libro Vivencias poéticas 

(Estocolmo) Javier Claure C. 
                                          
Buenas tardes a todos los presentes. Me llamo Javier Claure Covarrubias. Soy miembro del Liceo Poético de Benidorm (España) y participante, por tercer año consecutivo, en los actos culturales que realiza la agrupación 100 mil Poetas por el Cambio en Estocolmo.
A veces pienso si la literatura tiene sexo. Es decir, en qué medida influye, en un texto literario, el hecho de que una persona sea hombre o mujer. Desde ya, debo confesar que sería un pecado si los hombres escribieran exactamente como las mujeres, o las mujeres escribieran como los hombres. Por eso, me inclino a observar, digamos, no tanto las semejanzas; sino más bien las diferencias que existen cuando una mujer o un hombre escribe, por ejemplo, poesía como es el caso de hoy.
En esta ocasión me toca hacer una pequeña reseña de este libro titulado “Vivencias poéticas” que es un conjunto de 50 poemas, 25 por cada autor. Y es el fruto de un taller literario dirigido por el poeta, aquí presente, Mario Castro; en el cual participaron Yolanda Asama Gómez, nacida en Bilbao, País Vasco (España) en 1971, y Vetto Crespo nacido en Ecuador en 1964.
Es así que Yolanda y Vetto se lanzan al quehacer literario con poemas breves de corte coloquial e intimista escrito en verso libre, cuya temática gira principalmente en torno al amor, los recuerdos, la esperanza, el dolor, la nostalgia, los sufrimientos, la paz mundial etc. Por lo demás, penas y alegrías que aquejan al ser humano. Podríamos decir, entonces, que se mueven entre esos puntos cardinales que van guiando nuestro sendero por este mundo que nos ha tocado vivir.
También es preciso comprender algunos errores e incoherencias tomando en cuenta la hermenéutica de la poesía, pero sin que ello afecte en la totalidad de los poemas. Todas esas palabras salidas del universo interior de Yolanda y de Vetto cobran sentido en un diálogo con el yo poético que se va suscitando a través de indagaciones y recuerdos para desembocar en elementos que son la consecuencia directa de la vida. De este modo podemos vislumbrar, en este poemario, una puerta giratoria que nos conduce a diferentes direcciones. Además, la forma personal de expresión, de estos dos autores noveles, pone en juego una resonancia particular en los poemas, cuyos mensajes no son otra cosa, sino la confesión y desnudez de sus sentimientos. Por lo tanto, el lector experimenta una realidad palpitante de todas esas vivencias por las que atravesaron Yolanda y Vetto. En otras palabras, los elementos son convocados y confrontados con un lenguaje corriente que arde a lo largo de las páginas del libro. En este orden, Yolanda Asama escribe un poema dedicado a la mujer y dice:
         Mujer

Creadora, guerrera
sílfide serena
consuelas a los vencidos
y aún mil veces ultrajada
disculpas y reparas
amas sin límite
pero ¡Ay de ti si enfureces
corred titanes!
no habrá cosecha que recoger.  
Un poema que describe una dualidad injusta. Por un lado, se nota la imagen de la mujer como lo más bello y sublime del Planeta. Esa mujer que ama sin límites ni condiciones, pero que reconforta a los vencidos. Esa mujer que perdona, muchas veces, a su marido. Y que hace real ese refrán popular que dice “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. Por otro lado, se muestra la figuración de la mujer irracionalmente mil veces ultrajada. También se manifiesta a una mujer totalmente decidida porque cuando cierra su corazón “no hay cosecha que recoger”.
Otro poema de Yolanda titula “Mis hijos” y confiesa:
                        Mis hijos

Regalo de los dioses, del cielo y el mar
sólo hallo infinito amor y gratitud en vuestra mirada
vaivén de olas que me arrulla cuando os oigo leer un cuento
explosión de alegría al escuchar vuestras risas
mil lanzas se clavan en mi corazón si viese
una lágrima caer de vuestra mejilla …
Otra vez se hace alusión a la mujer como un regalo que cae del cielo acompañado de su maternidad. Y, en consecuencia, se convierte en la madre abnegada y guardiana de sus hijos. Cada madre independientemente si trabaja o no, si está sola o con su pareja, cuida meticulosamente y con mucho orgullo, el misterio de su creación. Por eso las madres son símbolo de caridad, de amor y de ese aire vivificante tan necesario para una familia.
Muchas veces nos preguntamos el porqué de las cosas que nos ocurren, el porqué de los acontecimientos a nuestro alrededor, o finalmente el por qué de los fenómenos naturales. En este sentido, Yolanda también se pregunta “Por qué” y relata lo siguiente:

                                Por qué

Cuéntame por qué no puedo tenerte entre mis brazos
dime por qué huyes de mi
cuéntame por qué estás triste y lánguido
arrastras tu congoja largo tiempo
invisible para otros y tan manifiesto para mi …
Es un poema inspirado en la persona amada, a la que nos aferramos como las raíces de un árbol en la tierra. Y cuando la perdemos, el mundo se nos viene abajo y la congoja nos ataca largo tiempo sin respetar al intelectual, al obrero o al campesino.
Por otra parte, Vetto Crespo también se inspira en la belleza femenina que hace suspirar a los hombres en todos los rincones del mundo. Pero lo enfoca desde una perspectiva distinta a la descrita anteriormente. Su poema titulado “Contornos de mujer” reza entre otras cosas:
           


            Contornos de mujer
… Me martilla la finura de su cuerpo
   el desdén de sus movimientos
   cual gacela en pleno celo
   mis ojos inquietos en su órbita
   Mis pensamientos viajan por la arquitectura de su ser
   buscando sediento la manzana de sus labios …

Poema de corte erótico que además es bien representado en la literatura universal. El tema del amor hacia la mujer siempre ha sido un enigma para los filósofos, los escritores y los poetas. Es decir, lo erótico siempre ha sido parte de la humanidad. La frontera entre lo permisible y lo prohibido se da cuando la finura del cuerpo de una mujer y sus movimientos sensuales, martilla la mente de un hombre. Entonces los pensamientos viajan por esa arquitectura delicada y placentera que enamora locamente a los varones.
Otro poema de Vetto expresa la ansiedad de que reine la Paz en la faz de la Tierra y reflexiona:
                    Paz
… ¿Dónde andarás?
      raciocinio cabal del pensamiento
    ¿Dónde estás en este momento?
      la muchedumbre hambrienta te necesita
      y tu coqueta te escondes tras la callecita
      Paz ¿cuándo llegarás? …
Sin lugar a dudas que a Vetto le preocupa este mundo convulsivo y cada día más darwinista, más aún cuando precisamente, en estos momentos existen  líderes políticos de  dos países, enfrentados, quienes quieren poner a prueba su capacidad nuclear. Pero en una guerra nuclear, la humanidad será la perdedora. Por este motivo, es lógico preguntarse refiriéndose a la Paz: ¿Dónde andarás?, ¿Dónde estás en este momento? , ¿Cuándo llegarás? Lo reclama la muchedumbre hambrienta, los desposeídos, los inocentes y gran parte de la humanidad. Nadie quiere la guerra. La Paz es una palabra clave en toda sociedad, y es el resultado de una profunda conciencia colectiva en la cual se manifiesta, implícitamente, que toda vida debe ser respetada como parte de los valores humanos. La Tierra necesita Paz sin hipocresía ni antifaz.
En el poema “Búsqueda”, Vetto cuestiona, quizá, sobre la situación de ser extranjero o exiliado en un país completamente diferente al suyo, y dice:


                          Búsqueda
… extraño me siento
    minuto que pasa retumba en mi mente
    preguntas exentas que me hacen ausente
    Acaso estoy viviendo
    un eterno escarmiento
    ¿Dónde estoy? ¿Quién soy yo?
Poema existencial que pone en alto relieve, ese sufrimiento de sentirse lejos del terruño donde uno ha nacido. En este caso, todo es raro: la comida, el idioma, las costumbres, las calles, los parques, las gentes etc. Entonces retumban los truenos, uno se hace millones de preguntas y vive con un pie en el país acogedor y el otro pie en el país de origen. El sujeto no está aquí ni allí. Y claro surgen las preguntas que incumben al género humano:  ¿De dónde vengo?, ¿Dónde estoy?, ¿Quién soy yo? etc.
Pues bien, habiendo dicho todo esto; no me queda otra cosa de felicitarles por su primer hijo literario. Entre todas las disciplinas literarias, la poesía es la más difícil. Por ello, el camino es largo, lento y arduo. No existen recetas ni fórmulas para escribir versos. Por esta razón, el poeta debe trabajar mucho con las palabras cuando algún hecho impactante remueve los cimientos de su alma poética. Pero también tengan por seguro que la poesía, como mencionaba el poeta español Gabriel Celaya, es un arma cargada de futuro.
Muchas gracias.

(c) Javier Claure Covarrubias
Estocolmo
* El sábado 30 de septiembre, del año en curso, a las 18:00 horas se presentó el poemario “Vivencias poéticas” en la Sede Sensus en Estocolmo (Suecia).

crédito de las fotografías: Javier Claure C. 

domingo, 8 de octubre de 2017

Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares: una extraña pareja por Magda Lago Russo

tapa del libro Los que aman, odian
de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, editorial Emecé


(Buenos Aires) 

La escritora uruguaya Magda Lago Russo nos presenta una nota sobre dos grandes escritores argentinos: Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Ambos integraban la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Escribieron en colaboración la novela Los que aman, odian. Formaron un matrimonio que duró varios años. Los dos provenían de familias tradicionales con una gran fortuna. 

Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares: Una extraña pareja 

(Montevideo) Magda Lago Russo 
Silvina Ocampo (1903 – 1993) le  llevaba once años, a Adolfo Bioy Casares (1914 – 1999), desde que lo vio por primera vez, vestido de blanco, hermoso como un dios, ya no pudo dejar de pensar en él. Se casaron y formaron una pareja particular. Ella, extraña y celosa, perdonaba todas las infidelidades de un hombre que, a pesar de todo, la adoraba. Nada cambió desde que era la hermana menor abatida bajo el peso de las otras: Victoria, la brillante; Rosa, Pancha y Angélica, con su aura la más ingeniosa de las cinco (la sexta murió hace tiempo). Silvina siempre  se evadió por los rincones, curioseando a los pobres. El suegro no la quería. Pero el colmo para él fue asistir al casamiento de su hijo, bello, talentoso, rico, con la de los Ocampo, la más insignificante, opinaría,  tal vez,  aunque ella tenía tanta plata como él.  La primera vez que Silvina lo vio, en 1933,  Adolfo llevaba una raqueta de tenis. Era tan bonito…  Le resultó un golpe al corazón. En ese momento ya se sintió dolorosamente celosa, Pero algo había en él, era   el desamparo  que revelaban  sus ojos. Silvina, podía resistir  todo menos el desamparo. Por lo demás, en ese rostro tan fino se insinuaba su  virilidad. Poco tiempo después, perfilándose como escritor Adolfo publica La invención de Morel. Le propuso casamiento siete años más tarde. Ella se preguntó por qué razón la elegía. Sospechó que por razones literarias. Aunque cada uno de los dos vivió por separado, ella más apartada y secreta, jugando a las escondidas, como siempre, los dos existieron en conjunto. En la pareja de Silvina y Adolfo cabían muchos, Silvina sabía todo, aceptaba todo y se callaba. Tenía  pavor de las noches en las que él tardaba en llegar. Escribieron juntos una novela policial de título elocuente, Los que aman odian. Fue una caricatura, porque estaba escrita en broma, y porque Silvina se había esforzado en adaptarse a los misterios de Bioy, que los resolvía con claridad, mientras que los de Silvina quedaban  en el aire... Extraña relación de pareja que no se pareció a ninguna, pero que lejos de ser una tranquila amistad fue un agitado amor. Silvina Ocampo murió en 1994. Bioy Casares las sobrevivió seis años.
Si se diera por terminada aquí la nota, quedaría una pobre imagen de Silvina, lo cual no es así. La figura de Silvina Ocampo resulta clave en la escena literaria argentina. Envuelta en uno de los ambientes culturales más prestigiosos, desarrolla sus principales intereses en dos ramas del arte: las artes plásticas y la literatura. Silvina siempre estuvo rodeada de escritores ilustres Por esa razón, entre otras, pasó casi inadvertida en el panorama literario-cultural del país. Tímida, se negaba a dar entrevistas, eligiendo el bajo perfil. Desde hace pocos años, escritores, críticos, investigadores y periodistas están recogiendo ese legado, y coinciden en que la propuesta estética de Silvina –su obra abarca poesía, cuentos, novelas, traducciones, pinturas y dibujos– redimensiona su lugar en la escena literaria nacional. La revista Sur publicó los primeros cuentos, poemas y traducciones de Silvina. La narrativa de Silvina Ocampo exhibió espacios cerrados; tensiones entre los juegos de poder y la venganza; máscaras y engaños; juegos de doble y erotismo, y un particular anclaje en lo fantástico. En sus escritura se bucea en la niñez y se problematiza la cuestión del género sexual, como en los cuentos Las vestiduras peligrosas y El vestido de terciopelo; Y así sucesivamente (1987) y Cornelia frente al espejo (1988) que  fueron sus dos últimas obras.
POEMAS DE SILVINA OCAMPO
Soneto del amor desesperado
Mátame, espléndido y sombrío amor,
si ves perderse en mi alma la esperanza;
si el grito de dolor en mí se cansa
como muere en mis manos esta flor.
En el abismo de mi corazón
hallaste espacio digno de tu anhelo,
en vano me alejaste de tu cielo
dejando en llamas mi desolación.
Contempla la miseria, la riqueza
de quien conoce toda tu alegría.
Contempla mi narcótica tristeza.
¡Oh tú, que me entregaste la armonía!
Desesperando creo en tu promesa.
Amor, contémplame, en tus brazos, presa.

Sobre un mármol

Tantos recuerdos juntos en el viento, 
tantos jardines juntos que recuerdan 
sin nadie nadie ya que los recuerde, 
tantas fuentes con ángeles, sirenas, 
tritones o cupidos o pescados, 
tanto mar en el sueño hecho de mármol, 
tantas flores de caña ya perdidas 
detrás de las mareas de los ríos 
y un moriré o no moriré muy pronto 
que dicen deshojadas margaritas 
en lugar de "me quiere" o "no me quiere".

De jardines ajenos”

Adolfo Bioy Casares

Subtitulado Libro abierto responde a la tarea, emprendida a lo largo de su vida, de recoger en cuadernos versos, frases, fragmentos de prosas que suscitaron  su interés.
Un Liberal podría ser definido aproximadamente como un hombre que, si pudiera hacer callar para siempre a todos los que engañan a la humanidad con sólo mover su mano en un cuarto a oscuras, no la movería.
Chesterton, Browning
***

Inscripción en un camión:
  ANTES TE SOÑABA, AHORA NO ME DEJAS DORMIR
  Pensé que el autor se dirigía a una mujer, se dirigía a su camión.
***
MRS. ASTOR: Mr. Churchill, si yo fuera su mujer, envenenaría su café.
MR. CHURCHILL: Mrs. Astor, si yo fuera su marido, lo tomaría.”

LA DAMA: Oh, Mr. Churchill, está usted borracho.
MR. CHURCHILL: Es posible, Madam, pero usted es horrible, y mañana yo estaré sobrio.
***
Gracias al estilo clásico y depurado de sus obras, a través de las cuales impulsó el género fantástico, en 1981 obtuvo la membresía a la Legión de Honor Francesa y, en 1986, fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Además, en 1990 fue distinguido con el Premio Cervantes, entre otros reconocimientos.
(c)Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay

Bibliografía
Attually notes.
Planeta Libros
Biografías y vidas.
Escritores org.
Magda Lago Russo es una escritora uruguaya
                                                   

domingo, 17 de septiembre de 2017

Homenaje al poeta Domingo Rivero por Rosario Valcárcel




(Las Palmas de Gran Canaria) Rosario Valcárcel



¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo?/ ¿Por qué con humildad no he de quererte, /si en ti fui niño y joven, y en ti arribo, / viejo, a las tristes playas de la muerte? 
No sé si en algún lugar del mundo un poeta ha tenido un nieto como el periodista José Rivero. Un hombre de corazón grande y generoso quien comprendió que debía cultivar la memoria humana y literaria de su abuelo, Domingo Rivero. Un Museo auténtico, capaz de unificar arte y vida, un punto de encuentro para un público amplio, para todos.
Y durante algunos años, Luis y yo nos tropezábamos con Pepe Rivero, como le llamamos, y nos confió el proyecto del Museo que, tanto él como su esposa, María Luisa Estévez, trabajaban con firmeza día a día, centímetro a centímetro. Hablábamos de lo que hacíamos o pensábamos hacer cada uno de nosotros. Mientras él se negaba a los problemas, a la tristeza de su frágil salud. La procesión iba por dentro.
Lo consiguieron. Y el 14 de septiembre del 2012 con un proyecto del curador Diego Casimiro inauguramos la exposición Poema al mar. Homenaje a Néstor. Hoy un lustro más tarde celebramos otra exposición internacional, Homenaje a Domingo Rivero.
Homenaje a un poeta de creación tardía, discreto y silencioso que hizo de la poesía su quehacer habitual, aunque solo publica algunos sonetos en la prensa. Aficionado a las peleas de gallos, a la lucha canaria vivió en París, Sevilla, Madrid y en la ciudad glacial y laberíntica de Londres, sintió la grandeza y limitación, la vitalidad y la pasión de otra lengua. Traduce a Shakespeare y a otros poetas, evoca su alma viajera y la relación estrecha con los espacios a los que les tenía apego, compartiéndolo y conmemorándolo en sus letras y en sus imágenes.  
A veces sobre el mar pasa una nave/ que se pierde a lo lejos como un ave /que empuja el viento del destino esquivo… / Son emigrantes. ¿Volverán? ¡Quién sabe!
La obra de Domingo Rivero se conoció unas décadas después de su fallecimiento, gracias a los trabajos de Manuel González Sosa, Andrés Sánchez Robayna, Arturo Maccanti, al libro que publica Jorge Rodríguez Padrón titulado poeta del cuerpo y a la labor recopilatorio de Eugenio Padorno quien considera que el poema “Yo a mi cuerpo” representa una de las cimas líricas de la Poesía canaria.
¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo? / ¿Por qué con humildad no he de quererte, /si en ti fui niño y joven, y en ti arribo, / viejo, a las tristes playas de la muerte?
Domingo Rivero, despoja la palabra de velos, desgarra sus entrañas y logra mostrar un aliento auténtico y personal. Puro, en su más bella desnudez. Yo, a mi cuerpo. Uno de los poemas más justificado de la poesía modernista española. Un modernismo que afirma el poeta tinerfeño Carlos Javier Morales, de emoción interiorizante y depurado.
Con el Homenaje a Domingo Rivero, logra Diego Casimiro desplegar las fuerzas artísticas y la imaginación de los veinte seis pintoras/es, que navegan por los mundos interiores del poeta, siguen su huella, penetran en su universo y reviven la belleza que nos ha dejado en sus gestos, en la memoria de su poesía.
Así han podido concebir lienzos inspirados en la persona del poeta, inspirados en el olor del mar y de los barcos, en el color del paisaje de su tierra. Composiciones íntimas repletas de un misterio lírico que nos atrapa. Retratos que destacan sobre fondos neutros realizados en contornos oscuros muy marcados u otros con bellos contrastes cromáticos. Coincidencias entre la poesía y el pincel. Óleos, pasteles y acrílicos, texturas pintadas con espátula o pinceles con un tratamiento realista o surrealista, simbolista o vanguardista.  
Con esta Exposición Homenaje a Domingo Rivero han logrado l@s artistas mirar con curiosidad el paso del tiempo, la pureza y la negrura, la virtud y las emociones de un poeta que ya ha cumplido más de ciclo y medio de su nacimiento. Han conseguido que el sentimiento que unía al poeta con el nieto Pepe Rivero siga presente.
Ha alcanzado Diego Casimiro que la Exposición Homenaje a Domingo Rivero esté  tan viva como el corazón del poeta que, gracias  a sus versos, aún late entre nosotros.

(c) Rosario Valcárcel
Las Palmas de Gran Canaria
España


sábado, 2 de septiembre de 2017

Rosa Montero y sus Instrucciones para salvar el mundo por Magda Lago Russo

(Montevideo) Magda Lago Russo
                                 
Rosa Montero nació en  Madrid  (1951) y estudió periodismo y psicología. Colaboró con grupos de teatro independiente, como Canon o Tábano, a la vez que empezaba a publicar en diversos medios informativos (Fotogramas, Pueblo, Posible). En 1978 ganó el Premio Mundo de Entrevistas, en 1980 el Premio Nacional de Periodismo para reportajes y artículos literarios y en 2005 el Premio de la Asociación de la Prensa de Madrid a toda una vida profesional. Ha publicado numerosas obras y ha sido multi premiada. Su último libro publicado es La carne (2016). Su obra está traducida a más de veinte idiomas, es Doctora Honoris Causa por la Universidad de Puerto Rico y Premio Internacional Columnistas del Mundo 2014.
Desde finales de 1976 trabaja de manera exclusiva para el diario El País, en el que fue redactora jefa del suplemento dominical durante 1980-81.
En "Instrucciones para salvar al mundo" (2008), la autora crea una excitante fábula tragicómica de la modernidad. Es como ella dice, "una historia de supervivencia". Rosa Montero es una escritora madrileña multifacética que siempre nos sorprende con obras que no guardan ni la más mínima relación con su largo historial de creaciones. Esta novela es particularmente interesante. Trata de todo aquello que caracteriza a la modernidad en su esplendor y decadencia, dando una mayor prioridad a este último elemento. Mafias, trata de blancas, mundos virtuales en Internet, sadomasoquistas y asesinos en serie se entremezclan en esta apasionante novela, fascinante, envolvente, cruda y a la vez, llena de humor y doble sentido. Una obra maestra de una escritora desde hace tiempo consagrada. Cuatro personajes inmersos en la apocalíptica modernidad de una gran urbe verán cómo se cruzan sus destinos.  Un taxista viudo que no supera la pérdida de su mujer, un médico desencantado, una prostituta africana aferrada a la vida y una anciana científica y sabia protagonizan esta novela urbana, a caballo entre la ensoñación, la fábula y el retrato de la sociedad actual. Una historia de esperanza, una tragicomedia que se mueve entre el humor y lo conmovedor. Una hipnótica y emocionante novela desde la primera hasta la última página.  Un tema recurrente en la obra de Rosa Montero es la incapacidad de llegar al otro, la soledad desde la cual vivimos alumbrados por fugaces momentos de ilusión y honrosas excepciones. La agudeza psicológica de Rosa Montero encuentra un buen motivo en el retrato de personajes; no sólo se ve, sino que se entiende su destino. Además, pronto surge una intriga: los crímenes de un psicópata. Hasta aquí, el ambiente opresivo, el tipo social y los juegos de azar que van hilándose, hacen pensar en un thriller. Todos pueden ser el asesino, ¿pero quién y por qué? La novelista y periodista lo hace con una mirada conmovedora pero humorística, tono que revela el propio título porque "no se puede salvar el mundo y menos dar instrucciones para ello".  La vida maltrata a los personajes y buscan hasta con desesperación entenderla y salvarse; e incluso uno la sustituye por la realidad virtual. Este largo trecho narrativo de crónica un tanto social toma de repente un rumbo muy diferente, el del cuento. La novela deriva en un cálido cuento, y con esta nueva osadía Montero encauza el sentido global del libro.
La autora se sirve de este trazado para presentar una fábula moral que ilustra el eterno dilema de la condición humana desde una perspectiva anti convencional. Al final, los protagonistas superan sus traumas, Montero, tras mirar sin prejuicios la condición humana, contrasta en ella su doble fondo, uno bueno y otro malo.
La idea motriz de la novela reside en apreciar dosis equivalentes de maldad y violencia, por una parte, y de coraje y generosidad, por otra, en el hombre. A las múltiples caras del horror se oponen los impulsos de la bondad innata y la fábula se salda con un mensaje optimista. Esta propuesta resume las “instrucciones” aludidas en el título. El libro, sin embargo, no es un manifiesto sino una novela con prosa animada, con creativas imágenes, por su construcción, por el buen encaje de las ideas en una trama con vigorosas escenas, y por la mezcla de patetismo y ternura, una historia de esperanza, una tragicomedia que se mueve entre el humor y la emoción. Una intensa e hipnótica novela desde la primera hasta la última página. «La vida es bella, disparatada y dolorosa. Esta fábula para adultos intenta disfrutar de la belleza, colocar el dolor y reírse de ese disparate formidable.» Rosa Montero
(c) Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay
FUENTES
La Nación
Lecturalia
Revista de libros
El cultural
Página oficial de Rosa Montero

Magda Lago Russo es una escritora uruguaya


domingo, 27 de agosto de 2017

El escritor argentino Alberto Manguel obtuvo en México el Premio Internacional Alfonso Reyes por Washington D. Gorosito Pérez


(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de México informó que el escritor argentino- canadiense Alberto Manguel (1948), fue galardonado con el Premio Internacional Alfonso Reyes por su “vocación universalista” y por haber cultivado varios géneros “de manera sobresaliente”.
Según el Instituto Nacional de Bellas Artes, el escritor comparte con Alfonso Reyes el carácter de excepcional polígrafo, pues ha cultivado, siempre de manera sobresaliente, la novela, el ensayo y la dramaturgia, además de destacar en el ejercicio del periodismo y la traducción literaria.
“Antes que nada Manguel es un lector, un lector que escribe”. A través de las letras y las humanidades Manguel encontró “tanto una vía de realización personal como la oportunidad de encuentro con el otro”.
Recordemos que el Premio Internacional Alfonso Reyes, reconoce a figuras que cuentan con una amplia trayectoria en el campo de las humanidades y que se han dedicado a diferentes géneros de la escritura y a difundir la cultura humanística universal.
Se otorga desde 1973, el escritor argentino Jorge Luis Borges (1899- 1986) fue el primer galardonado. Alberto Manguel conoció a Borges en la librería Pygmalión de Buenos Aires, posteriormente le leería libros cuando el creador de El Aleph, ya estaba casi ciego.
El galardonado sostiene que aprendió de Jorge Luis Borges que la lectura no es una actividad pasiva, sino que es parte del proceso de construcción de la cultura. Al igual que Borges que lo fuera de 1955 al 1973; Manguel es el actual Director de la Biblioteca Nacional de Argentina desde el año pasado ocupa dicho cargo.
Es un experto en la temática de la lectura, razón por la que ha dedicado sus esfuerzos a reivindicar el acto de leer como una fuerza liberadora que permite al individuo vincularse constructivamente con su comunidad.
Sobre las bibliotecas escribió: “El amor a las bibliotecas, como la mayor parte de los amores, hay que aprenderlo. El que entra por primera vez en una habitación hecha de libros no puede saber instintivamente cómo comportarse, qué se espera de él, qué se promete, qué se permite”.
El año pasado en una entrevista que le hiciera el periódico Crónica de la capital mexicana dijo: “La literatura no puede obligarnos a ser más inteligentes, a reflexionar más profundo a ser mejores personas, pero lo que sí hace es meternos de narices en el mundo para hacer mejores preguntas y comprenderlo”.
Afirmó que “hay una gran mentira que cuentan y la cual señala que la literatura aleja al individuo del mundo y que sólo es entretenimiento. No es cierto, porque al contrario, fuerza a ver el mundo, nos mete de narices en éste, la literatura me da palabras para nombrar mis preocupaciones, para esa historia que quiero narrar, que es mi experiencia”.
Considera el ensayista que “la literatura ayuda a descubrir que nuestra autobiografía se compone de un capítulo en el cual somos Huckleberry Finn, en otro somos Sancho Panza, y en otro somos Don Quijote, en otros muchos más. Yo he pasado por todos esos capítulos y soy uno de esos personajes por la mañana y por la tarde puedo ser otro”.
Como material muy atinado para la reflexión termino el presente escrito con un pensamiento del escritor argentino galardonado con el Premio Internacional Alfonso Reyes: “Una sociedad puede existir, muchas de ellas existen, sin escribir, pero ninguna sociedad puede existir sin la lectura”.


(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México