sábado, 1 de diciembre de 2018

La poetisa uruguaya Ida Vitale recibió el Premio FIL 2018- Habló del exilio y su gratitud con México


(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

La 32ª edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, inició con la entrega a la poetisa uruguaya Ida Vitale de 95 años, integrante de la Generación del 45, el prestigioso Premio FIL en Lenguas Romances.
María Cristina García Cepeda, Secretaria de Cultura del gobierno federal, entregó el galardón y en su discurso aseguró que el reconocimiento a Ida Vitale “por su pasión por la escritura, que en sus lectores transformamos en universos habitables”, es también un homenaje a una tradición de acogida de nuestro país, la poeta estuvo en México alrededor de una década “para legarnos el rastro luminoso de su poesía”.
Posteriormente Ida agradecería a México, no sólo el galardón, sino darle la oportunidad de leer y escribir de manera generosa”.
La Secretaria de Cultura externó emotivamente: “Recibimos a Ida Vitale, escritora imprescindible, y le entregamos nuestro afecto y el merecido reconocimiento a su trayectoria, por el sonido de sus palabras, por engrandecer el idioma español, que se abre para sentir su voz poética”.
Ida evocó a dos personajes claves de la vida cultural mexicana; el Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz, “personaje universal que con un magisterio discretísimo y acogida generosa y magistral pero discreta, nunca afirmaba algo sin decir: ¿están de acuerdo?” Para Ida, Paz no solo fue un Maestro, sino un humano generoso y “gracias a él ame a México”.
Recordó también al recientemente fallecido Huberto Batis, de quien dijo: “fue un espléndido jefe y maestro de periodistas que me acogió con infinita paciencia”.
Comentó la galardonada que antes de llegar a tierras aztecas, México le dio a López Velarde que para ella fue una revelación. “López Velarde era un poeta que no tenía nada que ver con lo que yo había leído”. A mí antes de llegar a México como país generoso que me abrió las puertas, me llegó uno de sus productos más nobles: López Velarde y caí rendida ante él”
También se refirió a la importancia de las obras del Fondo de Cultura Económica (FCE) en su formación: “Toda la base de la enseñanza de los libros que debíamos leer, venía de México; perdón si omito otras editoriales pero el FCE era lo que llegaba y era la base de la biblioteca que necesitábamos”.
La poesía de Ida indaga en la alquimia del lenguaje y establece un encuentro entre una exacerbada percepción sensorial de raíz simbolista, siempre atenta al mundo natural. Hace un tiempo en una entrevista para un diario mexicano le preguntaron si ¿La poesía podría ser ese puente que nos une en medio de la desesperanza? Su respuesta: “Yo creo que sí. Por lo menos es una gran alegría cuando alguien repara en un poema”.
La escritora charrúa ha obtenido siete de los premios literarios más importantes en lengua española: 2009- Premio Octavio Paz; 2014- Premio Alfonso Reyes; 2015- Premio Reina Sofía; 2016- Premio García Lorca; 2017- Premio Max Jacob; 2018- Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara- en Lenguas Romances; 2018- Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes.
Al referirse al exilio, aseguró que éste se sufre de manera muy diversa y estratificada “El exilio es un término muy complicado para mí, yo me exilié de mi país pero después me he seguido exiliando. Yo del Uruguay salí para vivir 11 años en México, después volví a Uruguay; volví a salir para Estados Unidos; entonces yo tengo el exilio de México, también en mayor grado del que tuve en Estados Unidos porque ahí tuve muchos amigos latinoamericanos”.
Ida sostiene que para ella la poesía nunca ha sido como una cosa exterior, aplicada, como algo que uno utiliza. “La poesía de otros sí, sin duda, leer poesía es como oír música, esa es una cosa que uno la hace esté dentro o fuera de una frontera, creo que sí leemos con el estado de felicidad quizás nos guste más lo que estamos leyendo de otra manera, cada lector es él y sus estados”.
La poetisa uruguaya recibió el premio FIL y en unos meses más, en abril del próximo año viajará a España a recibir el Cervantes, el Nobel de las letras en español. A Ida, paisana, colega escritora, exiliada casi permanente como ella se ha definido quiero obsequiarle con mucha humildad, una de mis frases:
                    “Hay caminos por trazar en el exilio de las palabras”.
       
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México
                                                           



sábado, 17 de noviembre de 2018

La poetisa charrúa Ida Vitale ganadora del Premio Cervantes de Literatura

(México, D.F.)  Washington Daniel Gorosito Pérez

Ida Vitale, Montevideo (2 de noviembre 1923), poetisa excepcional, pasó a ser la primera mujer uruguaya en recibir el denominado Nobel de las letras en español, el Premio Cervantes de Literatura. En una mañana primaveral de la capital uruguaya, sonó el teléfono de su departamento, y al recibir la noticia del Ministro de Cultura español, José Guirao; Ida replicó: “Los españoles están igual de locos que en la época de la conquista”.
El secretario de Estado español le comunicó el núcleo del Acta del Jurado: “El premio reconoce una trayectoria poética, intelectual, crítica, traductora de primer orden”. También el premio, “valora su lenguaje uno de los más reconocidos en español”. Guirao considera que pese a su edad “no hay dudas que lo recogerá. Es una mujer que responde como pocas a su apellido”.
Vitale miembro de la Generación del 45 uruguaya con escritores como Mario Benedetti, Idea Vilariño, Angel Rama y Juan Carlos Onetti, quien en 1980 obtuviera también el Cervantes; es representante de la poesía existencialista, y tiene una obra cuya característica son los poemas cortos.
A sus jóvenes 95 años, y disculpen la frase hecha, Ida es un ejemplo de vida; en unos días estará en México, específicamente en Guadalajara para recibir el premio de la Feria Internacional del Libro en Lenguas Romances, que se realiza en esa ciudad, siendo la más importante de América Latina. En su momento al recibir la noticia dijo: “Casi todo lo bueno me viene de México”. Poetisa, traductora, docente, son las actividades que destacan en una vida tan prolífica y golpeada por el exilio. México en 1974 fue su destino que se extendería por 12 años, huyendo de la dictadura cívico- militar que se estableció en el país conosureño.
Como gratitud a lo vivido en tierras aztecas, Vitale escribió Shakespeare Palace: “Ojalá México siga siendo, como hasta ahora, un refugio para los que andan un poco perdidos por el mundo”. Palabras que hoy cobran gran vigencia cuando caravanas de centroamericanos, en su mayoría hondureños, cruzan este país con el objetivo de llegar a los Estados Unidos, y reciben en su travesía la solidaridad del pueblo y autoridades mexicanas.
Vitale gran amiga y discípula de Octavio Paz, formó parte del Consejo Asesor de la revista Vuelta. Fue docente en el Colegio de México, traductora para el Fondo de Cultura Económica. Ida está eternamente agradecida con México. Del Premio Nobel de Literatura 1990 dijo en una entrevista a El Universal en el 2015: “Era admirable su capacidad de trabajo, de estar siempre presente en temas desde muy amplios e importantes a otros pequeños, pero que los respetaba igual. Actuaba con mucho sentido de la solidaridad y se rodeó de un equipo joven”.
El fallecimiento de su esposo Enrique Fierro (1941- 2016), escritor y poeta uruguayo, hizo que un libro que estaba escribiendo debido a que “tiene que cumplir con México”, quedara suspendido. Es mi gratitud a México. Me vienen todos los nombres de mis amigos en 11 años. No tengo gratitud con otro país del mundo más que con México.
Posteriormente en 1984 regresará a Uruguay, en su momento declaró: “Dejamos México (con Fierro) cuando acá volvía la democracia y creíamos que era nuestra obligación volver”. Entre otras labores editoriales, se hará cargo de la página cultural del Semanario Jaque, en el que escribía la histórica Contratapa, Manuel Flores Mora “Maneco” y pertenecía a su hijo, Manuel Flores Silva.
Me recuerdo como estudiante de Periodismo aplicado a los Medios de Comunicación en Montevideo en esa época y cada viernes era cita obligada la compra de dicho semanario. En 1989 se fue nuevamente al exilio, esta vez a los Estados Unidos a Austin (Texas), hasta el fallecimiento de su esposo en el 2016, cuando retornó a Montevideo.
Para Ida, pese a las dificultades por las que atraviesa el mundo hoy; las prisas, el poder o el protagonismo mortal del dinero, la poesía perdurará y se leerá hoy y siempre”. El anterior galardonado con el Premio Cervantes, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, consideró que el premio es justo con Uruguay, un país de gran tradición y calidad en la poesía femenina.
Siempre se ha dicho impresionada por ese misterio que es la poesía: “No tengo nada claro como viene ese relámpago, sobre todo el primer verso es mágico, porque los demás vienen arrastrados”.         
Va un poema de mi autoría a esta extraordinaria poetisa ha sido inspiración para generaciones de escritores/as orientales entre lo que me encuentro:   


                                             POESÍA IDA         
                                                                           No todos los poemas están escritos                                                                                                                                                     
                                                                           para que se entiendan.
                                                                                                                     Ida Vitale
                         Chamuyas de poesía con la luna del Sur,
                         mientras te acaricia una brisa celeste
                         anunciando un nuevo amanecer.
                         Se han consumido las velas,
                         y en tú entorno, flotan palabras sueltas
                         rodeadas de silencio.
                          Como un rítmico carrusel
                           caerán en tu regazo
                           y con tú pluma horadas la piedra
                           como el agua
                           y harás un poema piedra.
                           Islote, sutil, sensual.
                           Un poema indefinible,
                           inerme, inabarcable,
                           que conmueve, hace temblar,
                           quiebra soledades y da esperanza.
                           Mientras crepita la marea
                           en la Rambla montevideana,
                           el Río de la Plata trae aromas
                           de tierras lejanas,
                           que flotan en el último hálito del exilio.
                           Poesía marcada por la distancia,
                           letras parpadean perturbadas
                           Las nubes giran con lentitud.
                           Hay niebla en los ojos,
                           brumas de nostalgia,
                           El poema Ida
                           como una quilla
                           hiende el mar
                           y se pregunta.
                           ¿A cuántos versos de distancia estoy?

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México
 

domingo, 4 de noviembre de 2018

Un paseo de leyenda: el Tren del Fin del Mundo - Parque Nacional de Tierra del Fuego

Parque Nacional de Tierra del Fuego
Parque Nacional de Tierra del Fuego, Bahía Lapataia
Parque Nacional de Tierra del Fuego, yacimiento arqueológico

Parque Nacional de Tierra del Fuego, vista de las montañas
Araceli Otamendi en parada Bahía Lapataia, Parque
Nacional de Tierra del Fuego 


(Buenos Aires)

En febrero de este año hice un viaje el Tren del Fin del Mundo que circula por el Parque
Nacional de Tierra del Fuego, en Ushuaia. El Parque Nacional de Tierra del Fuego es una
reserva natural que protege 68.909 hectáreas del extremo austral de la Cordillera de los
Andes, en una franja que abarca  desde la Sierra de Injoo Goiyin, o de Beauvoir, al norte 
del Lago Fagnano o Kami, hasta la costa del Canal Beagle en el sur. 
Se puede caminar,  circular en auto,  en vehículos autorizados para el  turismo, también acampar. 
Hay diversos lugares donde uno se puede maravillar de sólo contemplarlos: una recorrida por 
el archipiélago Cormoranes,  donde se transitan las costas de los Ríos Lapataia y Ovando y donde se pueden observar  aves acuáticas; Laguna negra; el Mirador Lapataia, donde se puede ver en forma panorámica la Bahía Lapataia.
Castorera, donde se visita un embalse de castores; Senda de la Baliza, un recorrido hasta
una baliza ubicada en el límite de la Rerserva Natural Estricta pasando por una castorera
activa.

Antiguos habitantes del lugar


muestra de fotografías y artesanías de los pueblos originarios Yámanas,
en la Sala Maiá-Kú
Sala Maiá-Kú, Parque Nacional de Tierra del Fuego
Sala Maiá-Kú, Parque Nacional de Tierra del Fuego

También hay un Centro de visitantes, donde pude ver una muestra fotográfica de los
pueblos originarios del lugar en una Sala denominada Maiá-Kú, que proponía observar
en silencio lo que la naturaleza nos puede decir y un mirador de pájaros.



Historia

Los yámanas, eran pueblos originarios de la Isla Grande de Tierra del Fuego.
En el actual Parque Nacional vivieron estos aborígenes. En las costas del Canal Beagle como 
en las del Lago Roca, existen numerosos yacimientos que nos muestran su relación
ancestral con la naturaleza. Ellos instalaban sus campamentos en las playas aprovechando
los recursos marítimos. Se desplazaban sobre canoas construidas con varillas y planchas
de corteza de lenga, dedicándose a la caza de lobos marinos y a la recolección de 
moluscos, principalmente mejillones y cholgas. Esos recursos formaban parte de 
su alimentación y se pueden encontrar a lo largo de la costa montículos de valvas
de forma circular que representan los restos acumulados de tal consumo.

tapa del libro Los yámana, de Carlos Pedro Vairo

Carlos Pedro Vairo, navegante y escritor e incansable viajero,  director del Museo 
Marítimo y del Presidio de Ushuaia ha escrito el libro Los Yamana - La tradición marítima 
de los aborígenes de Tierra
del Fuego donde relata la reconstrucción de una canoa de corteza a la usanza
yámana, que desnuda la forma de vida de estos aborígenes que navegaban 
por los canales fueguinos. En esta profunda investigación de etnografía marítima
se comparan canoas de corteza y técnicas de diversos lugares del mundo, desde
Australia al Orinoco y desde Terranova a las Islas Salomon. 
Esta reproducción de la canoa de los yámanas se puede ver en el Museo Marítimo
y del Presidio de Ushuaia junto con un video. 
Sus viviendas eran chozas provisorias de troncos y ramas, de forma cupular y su
vestimenta se limitaba a una capa corta de cuero de lobo marino. 
La desaparición de estos grupos se relaciona con la llegaba de los primeros colonos
criollos y europeos hacia 1880. Dentro de las causas, las epidemias parecen haber
sido determinantes de esta cultura. Otro factor, según varias crónicas, fueron los
"ejercicios de tiro" de los exploradores europeos y el envenenamiento por parte 
de los colonos y loberos para la libre explotación del lobo marino. 
Los datos demográficos son elocuentes: de los 3.000 yámanas que vivían a la 
llegada de los colonizadores, quedaban cerca  de 1.000 en 1890 (sólo diez años
después) y hacia 1910 su número no pasaba del centenar. 

Parque Nacional de Tierra del Fuego,
guía de campo


La fauna

Se considera que la biodiversidad de Tierra del Fuego es vasta, más de 500
plantas vasculares, 400 musgos, 190 especies de aves, 40 de mamíferos, 
60 de peces y cientos de moluscos y crustáceos, la componen. 
Habitan en el Parque Nacional de Tierra del Fuego unas veinte especies de
mamíferos y aproximadamente noventa especies de aves. Uno de los mamíferos
que se encuentran con mayor facilidad es el zorro rojo fueguino. También el 
guanaco, que se encuentra en las zonas altas casi todo el año y sólo baja
a los valles inferiores durante los inviernos. Otras especies son el murciélago
orejas de ratón, el ratón colilargo, la rata conejo y el ratón lanoso, pero no son
tan visibles para el visitante. También el huilín, mamífero carnívoro acuático de 
la familia de las nutrias, que se alimenta y tiene sus madrigueras en las costas
del canal Beagle y en la Bahía Lapataia.

cisnes de cabeza negra en Bahía Lapataia

Entre las aves, las más llamativas y con mayor presencia en las áreas visitadas por
el público son los tres tipos de cauquenes o gansos sudamericanos. Estas tres
especies, el cauquén común, y la caranca, se caracterizan por vivir en sitios
abiertos o en las playas, generalmente se los ve formando parejas con una 
marcada diferencia entre los machos y las hembras, en ocasiones están acompañados
por las ruidosas bandurrias. En los bosques se puede ver al llamativo 
carpintero patagónico, tanto por su aspecto como por su actividad. Se deben
mencionar además al macá común, el macá grande, la garza bruja, el pato 
crestón, el pato overo, el pato maicero, el águila mora, el carancho austral, 
el chimango y el tero común. Con mucha frecuencia se observan cóndores sobrevolando
las cumbres y valles fueguinos. 

Animales introducidos

La introducción de animales por el hombre hace varias décadas con fines 
económicos como el conejo europeo, el castor, la rata almizclera y el zorro
gris, ocasionó impactos muy serios en el paisaje natural. Estas especies
se asilvestraron en un medio que no estaba preparado para soportarlas.
Un buen ejemplo de ello se observa en las áreas afectadas por las colonias
de castores. 


distintas especies de vegetación

Flora y fauna de la costa marina

El ambiente costero marino del Parque Nacional tiene una flora y una fauna
particulares. Una de las hierbas características es la siempreviva o armería de
color rosado. También son comunes los arbustos pequeños como la chaura y la 
mutilla y los líquenes y musgos que cubren las rocas junto al mar. 
En el litoral marino se destacan los "bosques" de cachichuyo, un alga parda de
gran tamaño. Durante la bajamar es posible ver a los diente de perro y los 
mejillones que forman un cinturón en la zona intermareal así como numerosas
algas verdes y rojas. En la Bahía Lapataia, hay cantidad de mejillones y lapas y 
también en el estuario que rodea el Archipiélago Cormoranes.
Son abundantes tambien otros moluscos como la vieira, el caracol luna, el caracol
con diente, algunos crustáceos como la centolla y, entre los peces nativos, la
sardina fueguina, la merluza de cola y el róbalo. 
Durante el verano en las aguas cristalinas se pueden ver concentraciones de 
medusas. También es posible observar diversas aves relacionadas con este 
ambiente como las gaviotas, los patos vapor, los ostreros y los cormoranes. 

Tren del Fin del Mundo, en una de las paradas
del recorrido
Cascada de la Macarena, en una de las paradas del Tren
puente del Tren del Fin del Mundo


El Tren del Fin del Mundo

Otro de los paseos que se pueden hacer dentro del parque es un recorrido en el Tren
del Fin del Mundo, que transita el mismo sendero que utilizaban los presos hace 100 años, 
se trata de un viaje de leyenda, leyenda que no se dejó morir...
Hasta que se cerró el Presidio del Fin del Mundo, debido a las duras condiciones en que 
vivían los presos,  hoy transformado en museo, en realidad hay tres museos - Museo Marítimo 
y del Presidio,  Museo Antártico José María Sobral y Museo de Arte Marino - transitaban los encarcelados  por esos mismos paisajes compuestos por el zizagueante Río Pipo,  la Cascada Macarena, y el bosque. El ferrocarril  es una  réplica - acondicionada -  del utilizado en la época,  con sus locomotoras a vapor y elegantes coches con amplios ventanales. 
Aparecen durante el recorrido, algunos actores vestidos con trajes de presidiario y saludan
a los visitantes. En las estaciones hay un jefe vestido con uniforme impecable, también de
época. 

fotografías de antiguos presidiarios y sus carceleros,
en la estación del Tren del Fin del Mundo
Estación del Tren del Fin del Mundo

En la estación desde donde parte el tren, se pueden ver fotografías antiguas, y también
la constancia de algunos célebres viajeros que visitaron el lugar e hicieron el recorrido en 
el particular tren: el Premio Nobel César Milstein y el escritor Ernesto Sabato. 


cisnes de cabeza negra en Bahía Lapataia
caminos en el Parque Nacional 

Hay que detenerse en cada lugar y observar el paisaje: los colores del cielo entre azules y
nubes, la vegetación variada que cambia en cada lugar, los caballos pastando en la orilla
del río, las aves, y en Bahía Lapataia los cisnes de cabeza negra que aparecieron ese día
ventoso y con un sol espléndido. 
ver video:


bibliografía:
Carlos Pedro Vairo, Los yámana, Zagier & Urruty Publications
Parque Nacional de Tierra del Fuego, Guía de campo, Ediciones Southphoto
Editor: Diego Punta Fernández
Folleto turístico de Parques Nacionales

fotos y texto y video: (c) Araceli Otamendi 

nota relacionada:

Museo Maritimo de Ushuaia y Museo Antártico José María Sobral

martes, 23 de octubre de 2018

El origen vasco del modernista oriental Julio Herrera y Reissig presente en su poesía

 (México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Bruno Mauricio de Zavala, fundó Montevideo la capital de la República Oriental del Uruguay en 1724, era vasco, nacido en Durango, ciudad del señorío de Viscaya. Pasaría el tiempo y los migrantes de tierras vascas llegarían en gran número a estas tierras conosureñas. En todos los sectores de la actividad nacional se distinguieron los vascos; no siendo las letras la excepción.
De ahí que Carlos M. González Mendilaharzu en su obra: “Reseña histórica de la actuación de los vascos en la vida del pueblo oriental”, sostiene: “Por ello desde los potentados a los más humildes, los vascos son siempre apreciados en la República Oriental del Uruguay. Se les considera ciudadanos honestos y laboriosos que han contribuido a la prosperidad de la patria que los acogió con los brazos abiertos.
En esa hermosa Montevideo, desarrollará su obra Julio Herrera y Reissig, el líder de la vanguardia modernista en la literatura uruguaya. Su apellido paterno, Herrera- significa “hijo de herrera”, procede del País Vasco, situado al norte de España y limitando con Francia y el Océano Atlántico. En sus “Sonetos Vascos”, estarán presentes esas raíces, pese a que el poeta nunca viajo a esas tierras, es más nunca salió del Río de la Plata, solamente realizó un corto viaje a Buenos Aires, capital de la República Argentina.
De Herrera y Reissig diría Rubén Darío el “padre” del modernismo: “Poeta de excepción, su valor quedará fijado en tiempo no lejano”. El Día, Abril 20 de 1912.
En 1906, está el poeta desarrollando su obra en la modalidad pastoril, será cuando escribirá; Sonetos Vascos. La temática pastoril idílica, presenta hermosos aciertos metafóricos y expresivos. Debemos tener presente que el historiador argentino de la literatura, Enrique Anderson Imbert, llamó a Julio Herrera y Reissig una “ametralladora metafórica”, debido a que producía y manejaba con mucha velocidad la imagen y la metáfora.
La metáfora (latín translatio) se caracteriza por poner en lugar de la expresión común una figurada, es decir, denomina un objeto o acción de otra esfera objetiva como la que se ha denominado con su expresión usual. Su fin es facilitar a la objetividad personal el pasar de una esfera menos objetiva y menos conocida a otra más conocida.
Por medio de la metáfora se consigue, hablando con las palabras del filósofo y ensayista español, José Ortega y Gasset, “aprehender lo que se halla más lejos de nuestra potencia conceptual. Con lo más próximo y lo mejor que denominamos, podemos alcanzar contacto mental con lo remoto y más arisco”. 
La definición de “ametralladora metafórica” que Anderson Imbert, autor del ensayo: “Historia de la literatura hispanoamericana”, se debe a que en su obra encontramos un abundante número de esta figura literaria, por medio de las cuales objetiviza lo abstracto.
A su vez, el crítico español Guillermo de la Torre, se refiere a las innovaciones metafóricas de Herrera, a las que denomina; sus “metáforas extra- radiales”; o sea: metáforas que se disparan en muchas direcciones simultáneamente.
Para el chileno Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura en 1971: “Nada más apasionante que la poesía de éste uruguayo fundamental, de éste clásico de toda la poesía”.
Pese a que el escritor nació y vivió en Montevideo, en la zona urbana, las visitas al Prado, dónde se erigían monumentales casas- quinta y una visita a las sierras de Minas en el Departamento de Lavalleja al este del Uruguay, donde se encontrará con un paisaje campestre con leves ondulaciones, que sin lugar a dudas influirá en las creaciones del poeta, que se trasladará al mundo pastoril que había descubierto en la lectura de los poetas franceses y clásicos, del típico mundo pastoril europeo. Tengamos presente que una de las cosas que más frecuentemente le reprocharon, era que justamente se inspirara en modelos europeos.
El crítico literario, docente y ensayista uruguayo, Emir Rodríguez Monegal, sostiene que la crítica tradicional ha tratado de explicarse por qué un poeta nacido y criado en Montevideo, necesitaba desplazarse imaginariamente al ambiente montañoso de una Europa invernal, y más precisamente, de las provincias vascas de sus antepasados, en vez de aprovechar el mundo pastoral gauchesco que todavía existía en la parte Norte del país
Allí enmarcamos a los Sonetos vascos, con esta modalidad; poemas pastoriles, fundamentalmente descriptivos y su visión, al decir de Ana Victoria Mondada es “más objetiva que la que ofrecen otras zonas de su creación”.
El soneto “Viscaya” (Bizkaia-en Vasco) fue considerado en su época como una de las mejores poesías publicadas en la famosa revista Bohemia (Revista de Arte), en Montevideo el 1º de enero de 1909 en las páginas 14 y 15. También “El caudillo” fue publicado junto con Viscaya, bajo esta leyenda: “Sonetos inéditos del libro en preparación “Sonetos vascos”. Acompañados de dos dibujos en colores de Orestes Acquarone, que con enorme placer comparto con los lectores:
                                                  

                                                     VISCAYA

Al pie de sus fruncidos campanarios, madura

Viscaya sus chillonas primaveras de infantes;
los muros haraposos, antiguos mendicantes,
duelen en una terca limosna de dulzura…

Pifanos y panderos…Molinos de aventura…

Chalecos que denotan en rojos insultantes.
La danza de las boinas rechinas sus desplantes,
al viento de la patria que ruge de bravura.

Con el oso adivino y la mona burlesca,

abre el titiritero rostros despavoridos…
La indumentaria aúlla duelos de antigua gresca:

raptos galantes, curas, infantes y bandidos…

Y la jerga que estira la vocal pintoresca
Latiguea en “redioses”, guturales chasquidos.

                                                 EL CAUDILLO*

Reciamente miraron siempre al destino bizco
sus diez lustros nivosos, ebrios de joven mayo;
y en el crespo entrevero, despojándose el sayo,
ordenó: “¡Fuera pólvoras!” “¡A puñada y mordisco!”

Nadie ajusta una barra, nadie bota un pedrisco,

Ni la cáustica fusta zigzaguea en un rayo,
como el ancho caudillo, que en honor de Pelayo
cabalgara montañas, fabuloso y arisco.

Ya que baile o que ría, ya que ruja o que cante,

en la lid o en la gresca, nadie atreve un desplante,
nadie erige tan noble rebelión como el vasco,

y sobre esa leonina majestad que le orla,

le revienta la boina de valor, ¡Cómo un casco
que tuviera por mecha encendida la borla…!

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez

México, D.F.



*N. de la E.: se estima que en el poema El Caudillo el poeta se refiere a Pelayo, nombra a Pelayo, un 

rey del  que venció a los moros e inició la restauración de España.  


Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México

domingo, 7 de octubre de 2018

México: La obra de Octavio Paz declarada monumento artístico



(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez
La totalidad del acervo cultural del escritor Octavio Irineo Paz y Lozano, conocido como Octavio Paz, fallecido en su amada Ciudad de México el 19 de abril de 1998, fue declarado Monumento Artístico.
Sin importar formato o soporte, consistente en papeles, correspondencia privada, documentos, manuscritos de poemas, ensayos, artículos periodísticos, traducciones, fotografías, filmaciones y su archivo bibliográfico.
Dicha declaración fue realizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de acuerdo con el contenido de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos; con el objetivo de garantizar la preservación de los bienes que constituyen el acervo personal de quien recibiera el Premio Nobel de Literatura en 1990.
El documento establece la prohibición de la exportación definitiva de los bienes que constituyen el patrimonio personal del escritor. Únicamente el Instituto Nacional de Bellas Artes podrá autorizar la exportación temporal atendiendo a la difusión de la cultura mexicana en el extranjero; siempre y cuando no se afecte su integridad y se otorguen garantías confiables para su cuidado y asegurar el retorno al país.
La razón principal para realizar esta declaratoria es que el acervo de Octavio Paz, reviste valor estético relevante, atendiendo a su representatividad, inserción en determinada corriente estilística, técnicas utilizadas y otras análogas. Además, se trata de los archivos de uno de los representantes más destacados de la literatura, no sólo de México e Hispanoamérica, sino mundial.
Otra consideración fue el haber sido laureado y reconocido mundialmente por su obra lo que lo convierte en una de las figuras literarias más importantes de la segunda mitad del Siglo XX. Específicamente, en el caso de su obra poética, recordemos que así se definía Octavio Paz: “Soy poeta”; se desarrolló de los 30 hasta finales del Siglo XX.
Su obra poética presenta un diálogo permanente con distintas corrientes y al igual que con el ensayo que cultivó magistralmente, abordó una diversidad de temas, entre ellos: la tradición literaria, la identidad del mexicano, el sistema político mexicano e internacional, la creación poética, las artes visuales, el erotismo y muchas otras vetas del pensamiento creativo.
En su testamento Octavio Paz estableció que su acervo personal deberá quedar en El Colegio Nacional.
Indudablemente la declaratoria es muy importante y marca un precedente y abre la posibilidad para que se realice una serie de acciones con el objetivo de proteger el legado de los escritores que han enriquecido la cultura mexicana.
Recordemos que en múltiples ocasiones, amigos y gente muy cercana a Paz y su viuda, Marie José Tramini, fallecida el 26 de julio, comentaron que siempre rechazaron los ofrecimientos de instituciones académicas extranjeras, querían que su acervo quedara en el país y específicamente en la Ciudad de México.
En este poema de mi autoría va implícito mi homenaje a Octavio Paz:
                                  
                                       ANIMAL DE PALABRAS
                                                                               A Octavio Paz
                                                                                  “Soy poeta”
México es el nido de un colibrí
que con gotas de tinta
preñadas de poesía,
escribe sobre pétalos de orquídeas multicolores.

La piel de las flores
al contacto con la mirada
arrulla los versos;
trazo divino
un hálito de aire los sacude levemente
dejando huellas indelebles
que no borrará
el monólogo del agua
primaveral que acecha
en la grisura del cielo azteca.

No todo es luminosidad.
Águila solar,
luz penumbrosa
despiadada.

Letras y silencio;
grietas de fuego;
hombres voraces.

Retas a los vientos
que esclavizan hombres e ideas.
Se rebelan versos crepitantes.
Poeta arquero.
Poeta liberador.
Poeta.
Animal de palabras.
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México 

viernes, 7 de septiembre de 2018

La poetisa oriental Ida Vitale galardonada en México con el Premio FIL 2018 por Washington D. Gorosito Pérez

(México, D.F.)  Washington Daniel Gorosito Pérez

La extraordinaria poetisa uruguaya Ida Vitale, integrante de la generación del 45 que entre otros integrantes contó con Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti y Carlos Maggi;  a sus 94 años es la ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2018 de Guadalajara- Jalisco.
Al recibir la noticia en Montevideo, manifestó ser una mujer agradecida con la generosidad de México cuando en los años 70 del siglo pasado llegó a este país huyendo de la dictadura militar que se había implantado en Uruguay.
De ahí que externó: “es natural que me llegue de México esta sorpresa, casi todo lo bueno me llega de México”. “Mis once años en México  fueron once años de realización permitida. Eso es maravilloso, un lugar que lo recibe a uno como si no fuera extraño. México te da la ilusión de que todo está abierto”.
Sobre el papel de la poesía en la actualidad, lamentó que la misma haya sido relegada a un lugar menor, “quizás”, ello corresponde a que “la cultura no es homogénea” y a que “cuando las cosas bajan, baja todo”, en relación con la degradación cultural de las sociedades”.
Lamentó el poco espacio que los periódicos, y las editoriales hoy dedican a la poesía, y que sea considerada como un género poco útil. “Un escritor tiene que ser una esponja y después puede ser una síntesis y sacar algo más o menos propio. Estamos en deuda con todo, con los seres, con el mundo, con la casa y con todo lo que nos da un país. Uno nunca llega a pagar manifiestamente todo lo que se debe”.
La escritora oriental según el acta del jurado calificador del Premio FIL en Lenguas Romances 2018 fue galardonada: “Por ser una fuerza en el ámbito de la lengua española”. “Lúcida y atenta al acontecer humano en la palabra y a partir de ella, su depurada voz poética, apegada al mundo natural, a las expresiones artísticas, y al transcurrir del tiempo vivido, sabe renovar la tradición y afirmar su presencia en la modernidad”.
Ida Vitale, en múltiples ocasiones ha destacado su credo, que la poesía debe ser “algo para todos” y no “especializada o recóndita”.
Por la calidad de su obra ha recibido múltiples reconocimientos y galardones entre los que destacan: el nombramiento de Doctora Honoris Causa por la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UDELAR), el Premio Carlos Monsiváis (2010), Alfonso Reyes (2014), Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2015), Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016), Premio Literario Max Jacob (2017), en el año 2009 recibió el Premio Octavio Paz de poesía y ensayo en el 2009.
Uno de los tantos recuerdos que tiene la poeta charrúa de su estancia en tierras aztecas, el cual destaca siempre, es su amistad con Octavio Paz, quien recibiera en 1990 el Premio Nobel de Literatura.
Volviendo a ese amor y admiración  por México que siempre comenta, hoy sostiene estar en deuda con este país debido a que no ha publicado un libro en homenaje al mismo de su autoría, la razón, suspendió su escritura tras la muerte de su esposo, el también poeta uruguayo, Enrique Fierro (1941- 2016). Espera pronto retomarlo debido a que es una obra de gratitud hacia México.
Cuando recibió el Premio Internacional Alfonso Reyes en el Estado mexicano de Nuevo León, el Rector de la Universidad de Monterrey Dieck Assad, la consideró “un referente de la cultura mexicana”.
El 24 de noviembre recibirá en Guadalajara, en la Feria Internacional del Libro, la más importante de América Latina, el galardón en Lenguas Romances 2018; algunos  que obtuvieron con anterioridad dicho premio: Margo Glantz, Olga Orozco, Alfredo Bryce Echenique, Juan Marsé, Nicanor Parra, Juan García Ponce, Carlos Monsiváis, Augusto Monterroso y Juan Gelman.
Hace unos meses en la hermosa Montevideo a la que regresó el año pasado desde Estados Unidos, donde residía, siendo su esposo profesor emérito de la Universidad de Texas en Austin;  en su estudio poblado de libros dijo al periódico El Observador de la capital uruguaya: “No todos los poemas están escritos para que se entiendan”.
Y refiriéndose a su origen en las letras, agregó que había iniciado su camino en la escritura a los 15 años, según ella una edad en la que no “escribís pensando que sos buena”.
Indudablemente transcurridos casi 80 años de aquel inicio juvenil en las letras, la obra que nos ha obsequiado con su talento la escritora, traductora y periodista oriental Ida Vitale, es más que buena.
                                 ¡Hasta el próximo encuentro…!

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista uruguayo radicado en México