jueves, 2 de noviembre de 2017

Lamentos por Manuel "El loco" Araya por Miguel Ángel Bravo


el ex- seleccionado nacional Leonardo Véliz y
Reinaldo Edmundo Marchant 


(Santiago de Chile) Miguel Ángel Bravo


No me gustan las ferias del libro. Me gustan los libros, de niño, pero no las ferias. Quizás la culpa no sea del espacio, que se supone es cultural, con una temática tan extraordinaria como son los textos. Lo que me carga es ver una diversidad de expresiones paralelas que eclipsan la solemnidad propia de una obra literaria. Igualmente, hasta me molesta encontrar a escritores en pose y vanidad de divos, haciendo lo indecible para tener una notoriedad física a la manera de los charlatanes que día a día la mediocre televisión exhibe.
Sin embargo, este año me animé a concurrir a la Feria Internacional del Libro de la Estación Mapocho. Admito que estuve a punto de devolverme con sólo constatar a la especie de gendarmes que vigilan y controlan las entradas, todo ello sumado a la ignominia de cancelar una entrada bastante onerosa.  La presencia de mis dos nietos aferrados a mis manos me detuvo, y así entré a recorrer los locales y salas de presentación.
Mi interés estaba en concurrir a dos eventos que llamaban mi atención.
Ante un público diverso participé de la presentación del libro “La historia de Afanoso Rodrigues”, relatos literarios de fútbol, de Editorial Mago. Su autor, Reinaldo E. Marchant,  quien junto al ex seleccionado nacional Leonardo Véliz, comentaron el volumen con alegres comentarios, humor y  sin aburrimiento, dejando en evidencia  que del tema navegan como pez.
Seguidor desde sus inicios de la literatura de Marchant, más de una vez he puntualizado que es un ave rara en el mundillo local, con escasas apariciones  públicas y con una manera de ser que raya con la humildad, valor escaso en estos tiempos. Recuerdo que en 1988, cuando obtuvo el mayor premio de novela Andrés Bello, un topoderoso de la cultura de ese tiempo, Enrique Lafourcade, aseguró que: “Marchant será uno de los grandes escritores de Hispanoamérica (La Tercera, 12 de octubre de 1988)”. Cualquier otro escritor se hubiera dormido en los laureles.  Sin embargo él no ha cesado de crear más de una veintena de novelas y cuentos, lo que habla de su amor por este oficio  que, al parecer, sólo unos cuantos valientes lo siguen cultivando.
Los relatos  que conforman La historia de Afanoso Rodrigues contienen un valor literario que lo deja en el mismo nivel de los grandes autores de esta temática.  Contiene gracia, picardía, ficción, imaginación y un manejo de prosa que atrapa.
Sus textos no tienen esa monotonía periodística que se presentan con ruidos y timbales, y que no son más que  escandalosas recolecciones de datos y hechos de prensa de jugadores, directores técnicos, barras y clubes.  Lo de este literato  nacional son piezas únicas,  textos  urdidos con las claves del proceso de creación artística, que denotan talento y dedicación. No en vano cuando surge una antología con los mayores escritores en este género su nombre figura al lado de los grandes literatos  del continente.
Uno de los cuentos que figura en este volumen, “Lamentos por Manuel Araya”,  días atrás el espacio deportivo “Wing Izquierdo” lo distinguió junto a otros diez relatos internacionales como “El equipo Ideal de todos los Tiempos” de cuentos relacionados con este género.
Efectivamente se trata de una conmovedora  historia novelada con la impronta de este narrador sobre el maravilloso “Loco  Araya”, un  famoso guardameta de Colo Colo y la selección, que deleitó con su chasca y locuras a toda una generación, incluido al niño que narra con impecable pluma un relato de extraordinaria calidad narrativa, humana y poética.
La sola lectura del relato aludido bastaría para destacar el presente volumen. No obstante, resaltan otros  igualmente de un alto valor, a saber: “Crónica del enano bueno para la pelota”, “Los Tacos del Doctor Sócrates”,  “La diosa del Bambino de Oro”, “Decálogos del fútbol”, y  una historia estupenda sobre un homosexual  que jugaba de central, titulado, “Gay Galindo”, un texto que revela el oficio  que puede lograr un escritor valiéndose apenas de un par de conceptos.
Hacia el final de la presentación de este libro, el público pidió dialogar con el autor.  Un periodista de un medio deportivo le consultó a Marchant dónde estaba la clave en la creación de sus textos. La respuesta, escueta como profunda, ganó exclamaciones: “Yo escribo como vivo…”, dijo.  Y no agregó nada más.
El libro está dedicado a Alexis Sánchez, un ídolo futbolero del autor. En sus primeras páginas, se lee un diálogo a modo de entrada entre Afanoso Rodrigues y un entrenador:

     -¿Quién le enseñó a jugar fútbol, Afanoso Rodrigues?
    -Nadie, míster.  Toda creación es natural, no se enseña, ¿me entiende?

(c) Miguel Ángel Bravo
Santiago de Chile 

leer cuento: Lamento por Manuel Araya de Reinaldo Edmundo Marchant:

https://archivosdelsurnarrativa.blogspot.com.ar/2017/11/lamento-por-manuel-araya-reinaldo.html



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