sábado, 1 de noviembre de 2014

Mafalda:50 años... no es nada por Magda Lago Russo

tapa del libro Mafalda todas las tiras, Ediciones de la Flor

(Montevideo) Magda Lago Russo

La pequeña niña intelectualizada, anticapitalista y pacifista se ha hecho mayor. Ha cumplido 50 años.
Su autor Joaquín Lavado Tejón, Quino,  nace en Mendoza  en 1932.
Mafalda nació en 1963, un año antes de que apareciera por primera vez en las páginas del periódico. Quino la dibujó como encargo para una campaña publicitaria de los electrodomésticos Mansfield. El personaje debía tener un nombre que comenzara por la letra M. El dibujante la bautizó como Mafalda inspirado en un personaje de la película argentina Dar la cara (1962). Finalmente, esos anuncios jamás se publicaron, pero le sirvió para crear un mundo sobre una familia argentina de clase media.
En 29 de septiembre de 1964, vio la luz en el semanario Primera Plana, publicación en la que estuvo un año. Tras permanecer un año en Primera Plana, Mafalda se pasó al diario argentino El Mundo, donde sus aventuras se publicaban seis veces por semana. Cuando el periódico cerró en 1968 estuvo durante cinco meses sin ver la luz, hasta que el semanario Siete Días rescató las tiras. En 1966 salió a la luz su primer libro, con una tirada de 5.000 ejemplares que se vendieron rápidamente. Las viñetas se han traducido a 20 idiomas y han aparecido en numerosos países.
Aunque lleve 40 años sin publicarse, Mafalda nunca ha acabado de irse. En 1982 y 1999 se realizaron sendos largometrajes. Además, ha aparecido en campañas humanitarias para Unicef. De la mano del escritor Umberto Eco llegó a  Italia con la  publicación “Mafalda la contestataria.”
Mafalda  es quien le otorga la fama Quino. Una niña de seis años, que usa vestiditos, zapatos con calcetines, melena negra y su sempiterno lazo en el pelo. Cuando Mafalda nace en Primera Plana, solo aparece junto a su padre, un vendedor de seguros, sin nombre conocido, que se sorprende con las ocurrencias de su hija. Unos días más tarde se ve por primera vez a su madre, Raquel, una ama de casa que tiene que lidiar con la respondona niña que rechaza siempre la sopa.
Tras ellos llega su conocida pandilla, que representa distintas formas de ver el mundo. No en vano, las tiras son una reflexión para hablar de temas tan diversos como la guerra, el capitalismo, el feminismo, la represión,  la religión y otros temas.  En 1965 aparecen los primeros amigos. Felipe, inspirado en un amigo periodista de Quino, es un mal estudiante, tímido y despistado. Manolito, hijo de españoles, sueña con poseer una cadena de supermercados y es la viva representación del capitalismo y del pragmatismo. En los siguientes años se asoman a las viñetas Guille, el hermano menor de Mafalda, Miguelito, inocente y narcisista, Susanita, en el papel de la mujer clásica, y Libertad, la socialista y utópica.
Lo sorprendente de Mafalda es lo bien que han envejecido las historias, según reconocía el propio Quino en el 50 cumpleaños del personaje: “Me pregunto cómo es posible que yo haya dibujado hace tanto tiempo cosas que siguen pasando hoy”.
Todas aquellas viñetas en blanco y negro parecen pasar delante de los lectores para recordar la honestidad,
la cabezonería, la impertinencia preguntona y aquella sonrisa tristona y reflexiva que hizo de Mafalda un icono mundial. Para la historia quedan sus frases filosóficas, que para bien o para mal, siguen hoy tan vigentes como hace cincuenta años.


Las mejores frases de Mafalda, por Quino 

¡Paren el mundo, que me quiero bajar! 


¿ Y si en vez de planear tanto voláramos un poco alto? 


Siempre es tarde cuando la dicha es mala. ¿No será que toda esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida? 


No es que en el mundo no haya bondad… Es que está de incógnito. 



Dicen que el hombre es un animal de costumbres. Más bien de costumbre, el hombre es un animal. 


¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante? 


No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta. 


Si vivir es durar, prefiero una canción de los Beatles a un Long Play de  los  Boston Pops. 


El mundo está malo, le duele el Asia. 


¡Somos muchachos! Si uno no se apura a cambiar el mundo, ¡después es el mundo el que lo cambia al otro! 


Como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante.


"Nadie puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás”.

(c) Magda Lago Russo
Montevideo

Uruguay

Magda Lago Russo es escritora


FUENTES:
Cinco Días – A. Simón.
abc color – AFP.
Vogue – Mario Ximénez
 


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