martes, 3 de junio de 2014

Sobre “El tamaño del mundo” (fragmento) de Antonio Lobo Antunes

(Montevideo) Magda Lago Russo
                                                                 
Antonio Lobo Antunes (Lisboa,1943) es un escritor portugués que ha sido candidato al Premio Nobel de Literatura. Lobo Antunes es licenciado en Medicina, con especialidad en Psiquiatría. Entre 1970 y 1973 participó en la última fase de la guerra de liberación colonial de Angola, que ha sido tema recurrente en muchos de sus libros. Actualmente vive en Lisboa y se dedica exclusivamente a la literatura y el periodismo. En 2005 fue galardonado con un premio literario importante: el Premio Jerusalén. En 2007 fue distinguido con el Premio Camões el premio literario más importante de la  lengua portuguesa.  En septiembre de 2008 el jurado de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara le concedió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances.
En 1979 publicó el primer libro, “Memoria de elefante,” que obtuvo gran éxito y muy buena acogida de la crítica, Seguido, en 1980  de  “Conocimiento del infierno” Estos primeros libros son marcadamente biográficos, y están estrechamente relacionados con el contexto de la guerra colonial. Se transformó de inmediato en uno de los escritores más prolíficos, leído y discutido entre los artistas contemporáneos nacionales e internacionales. Antonio Lobo Antunes comenzó a utilizar el material psíquico que había marcado toda una generación: partes de las crisis matrimoniales, las contradicciones de la burguesía revolucionaria, el profundo trauma de la guerra en el extranjero y el regreso de los portugueses a la patria primitiva. Esto le permitió obtener de inmediato la adhesión de un cierto grupo de lectores. Aunque no siempre lo acompañó una crítica favorable.
Antunes se ha convertido en uno de los escritores de todo el mundo portugués  más leídos, traducidos y vendidos.
Según Antonio Lobo Antunes refiriéndose a: El tamaño del mundo (1) “...Una tarde de lluvia trae la melancolía, y con ella llega una tristeza que arrastra una procesión de recuerdos e imágenes de un niño que descubre los colores y las formas del mundo. Su tamaño. Episodios añorados y la reflexión de "si mi nombre fuese otro, ¿qué habrían hecho de mis días?". Personas que ya no están y un hombre, Januário, que con sus historias y palabras le va mostrando el tamaño del universo...”. Relacionando este fragmento de “El tamaño del mundo” con el fluir de la conciencia, técnica propia de la novela moderna y de gran significación en el siglo XX  se observa que el autor, verbaliza los contenidos mentales del personaje  tal como aparecen en su inconsciente, sin estructura lógica. “¿Si mi nombre fuese otro ¿qué habría hecho de mis días? Una palidez azul en el interior de la lluvia y mi cama más nítida. ¿Me despertaré mañana ya crecido? ¿Envejeceré así?" (1)
Se asiste al sinceramiento de una voz narrativa que fluye casi entrecortada por las emociones y el hilván de los recuerdos, tornándose por momentos en un discurso fragmentado, incoherente: de quien no puede desligar los tiempos reales de los imaginarios. Aflora el inconsciente, asociando imágenes y pensamientos íntimos, sensaciones y recuerdos, tal como se presentan en la conciencia.
Cada pensamiento fugaz ocupa la posición de mayor influencia  y cede el lugar a los pensamientos que vienen después, el tiempo del fluir de la conciencia,  es un tiempo totalmente distinto del tiempo físico.
El autor presenta el pensamiento del personaje, no el propio. El pensamiento del personaje es expuesto de forma tal que parece no estar controlado por el autor. Su propósito  parece ser el de revelar los sentimientos y emociones más íntimos del personaje
Está cargado de un raudal de asociaciones y los pensamientos de los personajes son revelados de forma tal que parecen no estar controlados por el autor.
Hay características de este  fragmento  que se pueden relacionar con el fluir de la conciencia. Por ejemplo: el personaje actúa como ente narrador y a la vez receptor del propio mensaje. Tanto conciencia como inconsciente fluyen libremente.
Es un modo narrativo directo que representa el carácter temporal y fluyente de la conciencia orientada hacia el pasado y el futuro.
El propósito del autor es el de mostrar los sentimientos y emociones más íntimos del personaje en el mismo instante en que se producen, consciente e inconscientemente.
Reproduce lo más íntimo de la psicología del personaje.

(c) Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay

Magda Lago Russo es escritora

(1) Crónica de Antonio Lobo Antunes publicada en el diario El País, de España - traducción de Mario Merlino 8-7-2006

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