sábado, 5 de abril de 2014

Sobre el cuento “El chef” de Rodrigo Rey Rosa - Magda Lago Russo

(Montevideo) Magda Lago Russo
Rodrigo Rey Rosa (Ciudad de Guatemala, 4 de noviembre de 1958) es un escritor y traductor guatemalteco, Premio Nacional de Literatura 2004. Ha escrito obras centradas en su país y la traducción ocupa un puesto importante en su obra creativa.
Confiesa que suele alternar una obra de ficción suya con una de traducción. "Normalmente alterno un libro mío y uno traducido. Es muy útil para encontrar recursos. Respecto a la creación, sientes menos angustia pero puede ser un proceso más largo y complejo, sobre todo si respetas la obra que traduces", ha señalado al respecto. Ha ejercido asimismo el periodismo  y ha incursionado también en el cine. El cuento “El chef” pertenece a su libro Ningún lugar sagrado, donde recorta zonas de Nueva York en las que están presentes las señales de una vida solitaria y dura entrelazada con un mundo de gran libertad.
En Ningún lugar sagrado, reúne 9 cuentos ambientados en Nueva York, todoss, salvo uno, han sido escritos en esa ciudad.
En Nueva York, parece decirnos Rey Rosa, también reside el absurdo de la violencia, igual que en sus escenarios anteriores, Guatemala y Marruecos, principalmente.
En el primer cuento, El chef, asistimos a una historia de locura, marginalidad y muerte. Con respecto al cuento en sí, se puede decir: que es un corto relato donde se narra la vida de un vagabundo que “vivió tres años debajo del Manhattan Bridge” de  manera  marginal con una ausencia total de límites. La violencia irrumpe de modo contundente en el relato para diluirse en la imagen final con la huída del asesino del Chef (celoso pues su novia iba muy a menudo a cenar con él) cerrando la historia súbitamente. Sin condena ni justificación.
Nos muestra la sobrevivencia física y existencial del vagabundo en un sistema hostil que lo margina y la violencia interior y exterior que esta circunstancia genera  la suciedad, la pobreza absoluta, y la prostitución El cuento es presentado con gran realismo por parte del autor, con un personaje  sin nombre, (con un apodo) bien definido al igual que las características del entorno, narrado en tercera persona. También se define con claridad la ubicación geográfica del lugar donde habita el Chef.
Los detalles mínimos de cómo se ingenia para conseguir  los “ingredientes”(vertederos, basureros de los restaurantes) para preparar los platos de comida y sus especiales salsas. En general Rey Rosa nos presenta un cuento de un realismo absoluto, con las características del mismo: eliminación de todo aspecto subjetivo, hechos fantásticos o sentimientos que se alejen de lo real.  Análisis riguroso de la realidad.  El escritor nos ofrece un retrato  crudo de lo que observa.  Los problemas de la existencia humana, componen el tema que aborda al hombre, en su dimensión sociológica. La esencia del cuento es la narración objetiva, pero nos da una visión directa de un mundo muy  bien observado por el autor. Figuración de una realidad de violencia social, con un estilo depurado de frases cortas y concisas, una prosa medida Con un lenguaje austero y lacónico.
El  “efecto” que quiso producir el autor sobre el lector, es hacer ver una violencia y una crudeza real  que aunque no es desconocida,  golpea muy fuerte. Una marginación con códigos propios, pautas de comportamientos diferentes en lo social y cultural. Colocando a los individuos en situación de inferioridad. Nos muestra la degradación de parte de la sociedad que existe en casi todos los países en mayor o menor grado. Quizás lleve también a reflexionar sobre esta situación tan lamentable.  Con respecto a la palabra “chef” que da título al cuento se puede decir: cuando mencionamos “El Chef” sin previa lectura, nos viene a la memoria el significado propio del término. Sin embargo luego de la lectura del mismo, el significado cambia pues el autor denomina así al vagabundo de manera irónica, convirtiéndolo en el personaje medular.
Rodrigo Rey Rosa es considerado uno de los mejores escritores actuales del continente americano. Sus obras han sido traducidas a otras lenguas, como el francés, italiano, alemán, danés, portugués y japonés. Destaca la obra del escritor guatemalteco por su originalidad, sobriedad y aparente transparencia que en nada recuerda a su inmediata tradición. La exigencia de la que hace gala en todas sus obras le han valido el reconocimiento de la crítica.  

(c)Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay

Magda Lago Russo es escritora

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