lunes, 24 de marzo de 2014

A 100 años del nacimiento de Octavio Paz por Washington Daniel Gorosito Pérez

   



(México D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez


A 100 AÑOS DEL NACIMIENTO DE OCTAVIO PAZ (1914- 1998)
       OCTAVIO PAZ  ANTES QUE NADA UN POETA…QUE NACE Y MUERE
                                              EN CADA VERSO

                                                                 La poesía siembra ojos en las páginas
                                                                 siembra palabras en los ojos.
                                                                 Los ojos hablan, las palabras miran,
                                                                 Las miradas piensan.
                                                                                                        Octavio Paz


Este año se cumplen 100 años del nacimiento del escritor Octavio Paz, un 31 de marzo de 1914 en Mixcoac, año de inicio de la Primera Guerra Mundial y en México se desarrollaba la primera gran revolución del siglo XX. Paz, uno de los grandes escritores hispanoamericanos de todos los tiempos; fundó revistas, generó debates, se metió de lleno en su tiempo y en… la historia.
Desde los comienzos de su carrera literaria, rompió con las formas poéticas tradicionales y abrazó la modernidad. El mismo explicó: quiso “liberar a la palabra de reglas o propósitos utilitarios” para devolverle esa esencia mágica. Fue neo-modernista en sus comienzos, luego más tarde existencial, y, por momentos, poeta con tintes de surrealismo. El reconoció que en su formación “fundamentales fueron los surrealistas, con quienes hice amistad en el año 46 o 47, que en esa época estaban más cerca de los libertarios”.
En realidad Octavio Paz no echó raíces en ningún movimiento porque siempre estuvo atento ante los cambios que se iban produciendo en la poesía y le gustaba experimentar. Por lo que su poesía terminó por convertirse en una manifestación muy personal y original. Paz es un poeta de gran lirismo cuyos versos contienen imágenes de enorme belleza.
El escritor Alfonso González en un artículo publicado en la Revista de la Universidad de México consideró sobre su estilo que: “Octavio Paz desarrolló la antigua concepción azteca del tiempo circular, del tiempo sin pasado ni futuro, del presente eterno, el fluir del tiempo como algo recurrente y presente aparece desde el Laberinto de la soledad hacia 1950”.
Octavio Paz no llega a la escritura por casualidad, lo traía en los “genes”, le vino de familia. Tanto su abuelo como su padre, escribían y se dedicaban a la política. A los 17 años fundó la revista “Barandal” dos años después en 1933 utilizaría la misma denominación para su primer libro. Siempre interesado en la política y lo ideológico, viajó a España durante la Guerra Civil y luchó del lado de los republicanos. Posteriormente obtiene la beca Guggenheim en 1944, por lo que radicará un año en Estados Unidos.
En 1945 ingresa al Servicio Exterior Mexicano y su destino es París. Por medio del poeta surrealista Benjamín Péret conoce a André Breton, también se relaciona con Albert Camus y otros intelectuales europeos e hispanoamericanos que residían en la capital francesa de la posguerra. En esta etapa de su vida se aleja del marxismo y se acerca al surrealismo.
Se pueden distinguir claramente tres etapas en la obra de Octavio Paz: en la primera había cierta impersonalidad; en la segunda entroncó con la tradición surrealista, y cierto orientalismo, en la última dio prioridad a la alianza entre erotismo y conocimiento. En la década de los 50 publicó cuatro libros fundamentales: El laberinto de la soledad, El arco y la lira; ¿Águila o Sol? Y Libertad bajo palabra. En su extensa trayectoria como escritor obtuvo gran cantidad de galardones, pero el mayor de todos, fue el Premio Nobel de Literatura en 1990, otorgado como reconocimiento universal a su obra.
Paz fue un hombre de gestos políticos, en 1968 cuando estaba en la Embajada de México en Nueva Delhi- India, ocurrió la masacre de Tlatelolco, como medida ética, renunció a su cargo de Embajador en señal de protesta por el proceder del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Los años posteriores emigró de México y se dedicó a la docencia en algunas universidades de Estados Unidos, como las de Harvard, Pittsburg y Pensilvania.
En octubre de 1971, transcurría el sexenio de Luis Echeverría y “un poco con esa idea de redescubrir los valores liberales y democráticos en la sociedad mexicana” fundará la revista “Plural”, “elegante fusión de literatura y política”, la que dirigirá hasta su desaparición en 1976. A diferencia de otros escritores e intelectuales mexicanos de la época, Octavio Paz le retiró su apoyo al presidente Luis Echeverría, al constatar la escasa voluntad que demostró en aclarar las matanzas de Tlatelolco 68 y San Cosme 71.
Al llegar al número 58, “Plural” desaparece y fundará “Vuelta”, en la que la influencia del liberalismo será fundamental y, en ella se reflejará la “reconciliación” del poeta con esta corriente de pensamiento.
Sobre la política tan importante para él sostenía: “Las sociedades son redes de relaciones biológicas, sexuales, espirituales, económicas, jurídicas, religiosas, estéticas. Estas relaciones son también de orden político. Mejor dicho: son relaciones y no meras colisiones gracias a la política. Sin política no hay organización social, ni convivencia, ni cultura, no hay sociedad. Si se desea conocer lo que es una sociedad, hay que interrogar a su cultura: a sus leyes, sus monumentos, sus ciencias, sus formas económicas, sus creencias… y sus instituciones políticas. En suma, la política es parte de la cultura y sin ella no es posible entender a nuestro mundo ni a nuestra sociedad”.
En primavera, el 19 de abril de 1998 muere Octavio Paz, en su amada ciudad de México. ¿Realmente murió? Comparto con ustedes que pensaba Octavio Paz sobre la muerte: “Entre nacer y morir transcurre nuestra vida. Expulsados del claustro materno, iniciamos un angustioso salto de veras mortal, que no termina sino hasta que caemos en la muerte. ¿morir será volver allá, a la vida antes de la vida? ¿será vivir de nuevo esa vida prenatal en que reposo y movimiento, día y noche, tiempo y eternidad, dejan de oponerse? ¿morir será dejar de ser y, definitivamente, estar? ¿quizá la muerte sea la vida verdadera? ¿quizá nacer sea morir y morir, nacer?

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez

México


2 comentarios:

  1. Fragmento de Trowbridge street, poema que amo

    Esta hora tiene la forma de una pausa
    La pausa tiene tu forma
    Tú tienes la forma de una fuente
    no de agua sino de tiempo
    En lo alto del chorro de la fuente
    saltan mis pedazos
    el fui el soy el no soy todavía
    Mi vida no pesa
    El pasado se adelgaza
    El futuro es un poco de agua en tus ojos

    Gracias Araceli por tu recordatorio

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  2. ¡gracias por el comentario, Ana María!

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