sábado, 25 de enero de 2014

"Con la muerte de Benedetti hemos perdido y hemos ganado..." por Washington Daniel Gorosito Pérez



(México D.F.)

             "Uno se va acostumbrando a la idea de que la muerte es obligatoria,
             que se va a hacer, a mí no me gusta morir, pero tengo que aceptarlo".
                                                                                                  Mario Benedetti

El título de este escrito es una parte del pensamiento que externara el escritor portugués José Saramago, galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1998 al enterarse el fallecimiento del escritor uruguayo el 17 de mayo del 2009; aunque la frase seguía: “porque ahí están sus libros, que afortunadamente nos sobreviven”.
En efecto como dijo Saramago, nos quedan sus libros, y en ellos, tanto los de su autoría como algunos de los leídos por el poeta oriental y que forman parte de su biblioteca personal en la ciudad de Madrid, con más de 6000 volúmenes, se encuentra un importante objeto de estudio: las anotaciones que escribió el escritor en las márgenes de sus libros.
Las mismas nos muestran a un poeta comprometido con su tiempo y sumamente perfeccionista con su obra. Muchos de esos apuntes nos llevan a decodificar que aún después de haber sido editados, Benedetti sometía nuevamente a correcciones sus obras, como si fuera un corrector de pruebas de sí mismo.
Conceptos vertidos por la directora del Centro de Estudios Iberoamericanos de Mario Benedetti (Cemab), Eva Valero, institución cultural ubicada en la Universidad de Alicante (Universitat d´Alacant). Recordemos que el escritor uruguayo vivió parte de su exilio en la capital española y donó a dicha institución de Educación Superior en el 2006, su biblioteca personal madrileña.
Sus fondos contienen, al escritor comprometido con su obra, al escritor del compromiso social, al escritor amigo de los escritores contemporáneos y al estudioso”, resumió Eva Valero.
El abundante material de la biblioteca personal de Mario Benedetti en Madrid, se divide en tres secciones: literatura (que cuenta con ediciones con la dedicatoria a Benedetti de sus autores y libros comprados por el propio literato).
Revistas (sobre todo de temas latinoamericanos) y un apartado denominado general (antropología, cine, sociología, economía, e incluso futbol, entre otras áreas del conocimiento). En esta última sección se encuentran ejemplares que fueron subrayados por el autor con rotulador de color amarillo y tiene anotaciones del poeta, que dan según Valero, “la medida y la dimensión de su preocupación social, histórica y política”.
Curioso, estudioso y preocupado por todo lo que sucedía a su alrededor, tenía también en su biblioteca del exilio en Madrid, obras de escritores coetáneos, muchos de ellos amigos suyos: Juan Gelman, Roberto Fernández Retamar, Ángel González, José Luis Sampedro, Maruja Torres, Juan Madrid, Luis García Montero, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Julio Cortázar, entre muchos otros.
De la lectura de esos y otros autores, Benedetti extraía frases e ideas que le llamaban la atención y las escribía como tesoros en folios que los dejaba entre las páginas de los ejemplares una vez leídos.
Como dato curioso, se han hallado dentro de sus libros “pequeños papeles donde anotaba algunos poemas suyos que iba a leer en un recital, lo que delata que era lo que le gustaba al escritor de su propia obra.
“La derrota es una acción. El exilio es una acción. Sueños de acción (…) la literatura es un producto social”; reflexiona Mario Benedetti en uno de sus apuntes.
Comprende uno que Benedetti, el poeta de la acción y de los sueños, que clama para que no nos rindamos ni claudiquemos, está detrás de esas líneas.
No hay dudas que estos recientes hallazgos en la biblioteca del escritor uruguayo Mario Benedetti, ayudarán a hacer “arqueología literaria” para reconstruir parte de su vida y obra. Acertadas las palabras María Simón la Ministro de Educación y Cultura de la República Oriental del Uruguay, posteriores al fallecimiento del poeta: la obra de Benedetti “es muy nacional pero de proyección internacional”.

 (c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México D.F.


Washington Daniel Gorosito Pérez
Nace  en Montevideo, Uruguay el 24 de junio de 1961. Radica en Irapuato, México desde 1991. En el año l999 obtiene la ciudadanía mexicana por naturalización.
Estudios en Periodismo aplicado a los Medios de Comunicación Social con Postgrado en Enseñanza Universitaria .Diplomado en Desarrollo Humano Integral. Actualmente cursa 8º Semestre de  la Licenciatura en Sociología.
Catedrático Universitario, Periodista, Conferencista,  Poeta, Ensayista e Investigador.
Ha obtenido premios de periodismo, ensayo, cuento y poesía en México, Uruguay, Brasil, Argentina, Estados Unidos, Alemania y Francia. Ha integrado antologías poéticas en México, Argentina, Italia y Estados Unidos.
Columnista de Análisis Internacional y Temas de Defensa en publicaciones de México, Uruguay, Argentina y Ecuador.
Miembro de la Unión Católica Internacional de la Prensa (UCIP), Poetas del Mundo y Red Mundial de Escritores en Español (REMES).
Ha publicado en Brasil, Ecuador, Suiza, Italia,  México, Argentina, Uruguay, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, España, Rusia, Israel y Paraguay. Integra 10 antologías internacionales y 3 nacionales (Poesía, haikus, poemínimos y microcuentos).

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